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Cultura | Miércoles 24 • Agosto • 2016

Mulholland Drive.

Estos años extraños

Una encuesta de la BBC elige a Mulholland Drive como la mejor película del siglo XXI.

Si algo no falta actualmente en la red son encuestas sobre las mejores películas de innumerables categorías, y cada medio más o menos respetable se encarga de elaborar sus propias listas periódicas de lo que consideran lo más destacado en la cinematografía de cualquier género o procedencia. Tanta diversidad ha producido una gran dispersión y cierto encapsulamiento en orientaciones, nacionalidades o escuelas, dependiendo frecuentemente de los premios más conocidos, o de conceptos sumamente etnocéntricos o poco serios en términos críticos. Por ello, la sección de Cultura de la BBC planteó una encuesta limitada a las películas estrenadas en lo que va del presente siglo, y para abrir la cancha les pidió a 177 críticos de cine reconocidos de todas partes del mundo y todos los continentes (salvo la Antártida) que seleccionaran sus films favoritos de estos 16 años. Los resultados pueden ser bastante sorprendentes para quienes se orientan por la cantidad de premios Oscar recibidos por una película, pero -y aunque el consenso en esta materia es imposible- son bastante representativos del gusto de lo que queda de la crítica culta en la actualidad.

Tal vez la mayor sorpresa sea la película que obtuvo el primer lugar, Mulholland Drive (2001, retitulada en español El camino de los sueños o Sueños, misterios y secretos), de David Lynch. Tal vez una de las obras más sutiles de ese hermético director estadounidense, Mulholland Drive es en parte un policial noir, en parte un film de horror y en parte algo cuyos espectadores van a pasar décadas discutiendo qué demonios es, pero en todo caso constituye una experiencia cinematográfica removedora y hecha del material de los sueños, que termina alterando emocionalmente a quienes la ven aunque no sepan por qué.

Más previsible es el segundo lugar, Con ánimo de amar (Wong Kar-wai, 2000), reconocida desde su estreno como una obra maestra sentimental y el más sensible de los films de un director con un extraordinario talento para describir la complejidad de las relaciones amorosas. El tercer puesto fue para la polémica Petróleo sangriento (2007), tal vez no la más redonda de las obras de su director, Paul Thomas Anderson (uno de los últimos grandes talentos individuales del cine estadounidense), pero de cualquier forma una película con enorme fuerza y una actuación antológica de Daniel Day-Lewis. El cuarto lugar fue para la maravillosa El viaje de Chihiro (2001), en la cual el maestro del anime japonés Hayao Miyazaki explora la mitología del sintoísmo de su país, en forma simultánea a la llegada de una niña a la adolescencia, en una obra agridulce y de arrasadora imaginación visual. El enorme experimento formal de Richard Linklater Boyhood (2014), filmada por el director junto a su familia a lo largo de una década, quedó en el puesto número cinco, y Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004), drama romántico próximo a la ciencia ficción de Michel Gondry, en el sexto.

El séptimo lugar fue para una obra polémica de un artista indiscutible: El árbol de la vida (2011), de Terrence Malick, una reflexión enormemente ambiciosa sobre el sentido de la existencia por medio de una familia en los años 50 (y un film que, al parecer, dividió a la crítica menos de lo que pareció en su momento). En el octavo está la que tal vez sea la película menos conocida en Occidente de la lista, la taiwanesa Yi Yi (Edward Yang, 2000), una extensa historia épica sobre una familia en un momento crucial. El cine de Medio Oriente estuvo representado en el noveno puesto por la iraní La separación (Asghar Farhadi, 2011), ganadora al Oscar a mejor película en lengua extranjera, y su relato de un tema tan complejo en la sociedad iraní como el del divorcio en una familia de clase media. La lista de las diez mejores películas realizadas en lo que va de este siglo se cierra con otra ganadora del Oscar -esta vez a mejor película en general-, la formidable Sin lugar para los débiles (2007), de los hermanos Coen, que significó el regreso del dúo a su mejor forma cinematográfica mediante una adaptación de la violenta novela homónima de Cormac McCarthy, con la que disiparon cualquier discusión sobre la vigencia del talento de los autores de Fargo.

La calidad general no desciende en el resto de las 100 seleccionadas, que incluyen films de Michael Haneke, Guillermo del Toro, Park Chan-wook, Pedro Almodóvar, Wes Anderson, Cristian Mungiu, Tomas Alfredson, Lars von Trier, Lucrecia Martel y Paolo Sorrentino, entre otros, y que conforma una visión global de la que se puede discutir alguna ausencia, pero no mucho las presencias, lo que prueba lo abierto de la encuesta y recuerda que todavía existe un canon cinematográfico independiente de la taquilla.

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