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Deporte | Miércoles 17 • Agosto • 2016

El uruguayo Néstor Nielsen monta el caballo Prince Royal Z de la Luz al competir, ayer, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Foto: John Macdougall, Afp

Por los palos

Néstor Nielsen compite nuevamente hoy por un lugar en la final en salto ecuestre; debuta Déborah Rodríguez.

Sólo dos obstáculos separaban a Néstor Nielsen y su caballo, Prince Royal Z de la Luz, de otra actuación impecable en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. El caballo, de nueve años de edad, había saltado con gran nivel todos los obstáculos hasta entonces. En ese último instante, con esas dos vallas por superar, jinete y caballo cometieron su primer error en dos días de competencia. Estando tan cerca de quedar entre los mejores posicionados de la competencia, el derribo de esos dos palos significó la acumulación de ocho puntos, a los que se sumaba uno de penalización por exceso de tiempo. El puntaje total de Néstor Nielsen al finalizar las dos primeras rondas es de 10 puntos. El lugar que ocupa la dupla es el 44º, que le alcanzó para avanzar de fase al ubicarse entre los mejores 45, pero le complica las cosas para meterse en la final. Si ese es el objetivo de Uruguay, hoy Nielsen deberá hacer una presentación perfecta y esperar por los errores de varios rivales, ya que solamente los mejores 35 se meterán en las finales del viernes.

“El caballo venía saltando muy bien. Yo lo sentí cómodo desde la valla uno”, contó Nielsen a la diaria luego de finalizada la prueba. “Recién miré la cinta y en el abordaje de la valla 12, la anterior, el caballo cayó muy cerca. Ahí me quedó estirado y no pude llegar a agarrar bien el siguiente”, explicó el jinete respecto de ese último tramo de la pista. De todas maneras, Nielsen no pierde la confianza y se siente en condiciones de hacer una buena presentación hoy. “Esto me obliga a hacer cero falta”, aseguró. Si el uruguayo consigue meterse entre los mejores 30 recuperará la tranquilidad, ya que en las finales empiezan todos con cero puntos. “Acá no hay ningún jinete malo ni ningún caballo malo. Acá son todos top, a cual mejor. El armador lo puso complicado desde el primer día, colocó trampas con picardía. Estar con todos los grandes jinetes acá, poder charlar con ellos y mirarlos, te permite aprender muchas cosas. Uno va evaluando y sacando lo que sirve”, contó.

Pero además de Nielsen, hoy competirá en Río de Janeiro la atleta Déborah Rodríguez. A las 11.30 debutará en la prueba de 800 metros en el Estadio Olímpico. La velocista celeste hará su segunda aparición en una competencia de este tipo, pero por primera vez participará en esta prueba, que no es su especialidad. Déborah llegó a Río de Janeiro con un registro de 2:01.46 como su mejor marca personal y 2:04.98 como el mejor registro de este año. Su récord personal es el peor en relación a las siete competidoras con las que comparte la serie, y sólo hay una rival -la luxemburguesa Charline Mathias- con peor marca en esta temporada.

El objetivo para la uruguaya es, por lo tanto, mejorar sus propios registros. El sistema de competencia es de ocho series, en las que avanzan las dos primeras de cada carrera y los ocho mejores tiempos restantes de todas las series. Comparando marcas, se deduce que es altamente improbable que Rodríguez pase a la siguiente instancia. Todas las atletas de mayor nivel en esta prueba corren por debajo de los 2 minutos. Por ejemplo, la cubana Rose Maty Almanza, que está en la misma serie que Déborah, tiene un récord personal de 1:57.70.

No pudo

El atleta Andrés Silva finalizó anoche su participación en los Juegos Olímpicos al llegar séptimo en su serie semifinal de los 400 metros con vallas. El tacuaremboense tuvo un registro de 49,75 segundos y, tal como se preveía, teniendo en cuenta los tiempos de sus contrincantes en la serie, no pudo acceder a la prueba final de la competencia.

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