Ir al contenido

Nacional | Miércoles 14 • Septiembre • 2016

Cancillería informó al PIT-CNT sobre contenidos del TLC con Chile

Representantes del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT fueron recibidos ayer por autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) para conocer el contenido “integral” del Tratado de Libre Comercio (TLC) que se firmaría con Chile. Por el MRE estuvieron en la reunión, que duró unas dos horas, el canciller Rodolfo Nin Novoa, el vicecanciller José Luis Cancela, y los directores negociadores Laura Dupuy y Ricardo Nario. Por el PIT-CNT se hicieron presentes su secretario general, Marcelo Abdala, el responsable de Relaciones Internacionales, Fernando Gambera, y los dirigentes Federico Barrios y Julio Burgueño. Gambera dijo a la diaria que “fue una buena reunión” y que consiguieron “toda la información integral” que pidieron. “Ahora falta un análisis serio para dar una opinión con el mayor rigor posible”, agregó. Según Gambera, recibieron “un informe de síntesis de lo que contiene la integralidad” del TLC con Chile, que habían requerido ya que el PIT-CNT solo tenía uno de los 19 capítulos del tratado, el referido “a lo sociolaboral”. “Además, el canciller comentó capítulo por capítulo. Recibimos desde información general, como la que tiene todo acuerdo, hasta cuestiones particulares, que tienen que ver con algunos temas de servicios, con las reservas: se excluye por parte de Uruguay el tema comunicaciones, que queda en reserva. Y además tiene un capítulo medioambiental. En este, como en el sociolaboral, hay un mecanismo de quejas, de parate de cualquier actor de la sociedad civil, y mecanismos de tratamiento de esas quejas. Prevé, por ejemplo, un comité de cuidado ambiental bilateral”, resumió Gambera. El dirigente dijo que también hay un capítulo dedicado a las controversias. Luego informó que se va a realizar un informe a cargo del Departamento de Relaciones Internacionales de la central de trabajadores y del Instituto Cuesta Duarte, para que el Secretariado Ejejcutivo del PIT-CNT “tenga una primera aproximación”, algo que “después se convertirá en una opinión” del movimiento sindical. Gambera mencionó que los negociadores también comentaron acerca de anteriores acuerdos comerciales con Chile: “Hay otros acuerdos con ese país en los que el comercio de bienes ya estaba liberado. Esos acuerdos corren por cuentas separadas y no entran en contradicción”.

Diyab

También ayer, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT emitió una declaración en la que expresa “su profunda preocupación por el estado de salud” del ex preso de Guantánamo Jihad Diyab, refugiado en Uruguay, y agrega que “es de público conocimiento” la actitud de la central de trabajadores “para con los ex prisioneros, en el momento en que el gobierno requirió” su colaboración “para ayudar en el proceso de inserción”. “El movimiento sindical aportó recursos humanos, logísticos y financieros, en el entendido de que debíamos de estar a la altura, haciendo honor a la mejor tradición de solidaridad, experiencia de la cual obtuvimos importantes enseñanzas”, añade la declaración.

El PIT-CNT aclara que ese accionar “en todo momento intentó tener un perfil muy bajo”, en el convencimiento de que “una alta exposición de la situación perjudicaba, fundamentalmente, a los ex prisioneros” e informa que ayer, “en esta situación tan delicada de Jihad”, tomaron conocimiento de que “existen factores externos, que son ajenos a la voluntad de las partes que impiden la solución del problema y que configuran este drama humanitario”. La declaración, que fue emitida poco antes de la reunión con Nin Novoa, propone plantearle al gobierno uruguayo “que no cese en la búsqueda de soluciones que permitan que Jihad pueda vivir en el territorio que quiera junto a su familia”. “Estamos ante un drama humanitario de una víctima de la política sistemática de los Estados Unidos que, atribuyéndose el rol de policía en el planeta, es responsable de las graves violaciones de los derechos humanos que padecen y padecieron los prisioneros en la cárcel de Guantánamo. También le caben responsabilidades a la comunidad internacional que ha consentido, por acción u omisión, las conductas criminales del imperialismo norteamericano a lo largo y ancho del planeta”, concluye la declaración.