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Nacional | Martes 13 • Septiembre • 2016

Porto: en la “década dorada” se bajó la indigencia y la pobreza pero no se logró “asegurar la movilidad social”

El ex vicecanciller y actual asesor principal de Estrategia y Desarrollo de la Organización de Estados Americanos, Luis Porto, dijo en el marco de una charla organizada por la lista 5005 del Frente Amplio que durante la “década dorada” de crecimiento los países de América Latina no pudieron “asegurar la movilidad social”. “¿Recuperación económica en América Latina? Situación regional y perspectivas de desarrollo”, se denominaba el intercambio en el que Porto aseguró que no entiende por qué ese tema permanece “afuera de la agenda” de los gobiernos latinoamericanos, ya que “la falta de movilidad social es la fragmentación social”. “Cuando uno es pobre, pero tiene perspectivas de poder estar mejor, hace los esfuerzos para que sus hijos tengan o una mejor educación o un mejor trabajo. Estoy casi seguro de que todos en este país somos hijos de la movilidad social. Eso en América Latina no es así. Hay una fragmentación, y el más humilde no ve perspectiva de movilidad ni para él ni para sus hijos, y esto genera barreras entre grupos sociales y económicos”, agregó. Para Porto, esto termina “generando conductas propias, códigos de cultura propios entre un grupo social y otro, y esas diferencias, si no hay una educación para la ciudadanía y la tolerancia, se convierten en conflicto e inseguridad y se traducen en violencia”. El economista afirmó que la “década dorada” logró mejorar la distribución de la riqueza y reducir la pobreza, pero no pudo asegurar la movilidad social, y esto representa un desafío para el futuro.

Porto aseguró que China ya no demanda inversiones sino que “decidió cambiar su modelo de crecimiento”, salió a invertir hacia afuera y hoy es el segundo país en inversiones en Estados Unidos. Sin embargo, dijo que pese a ese cambio, “lo que sigue sí es la demanda de alimentos”, por lo que “en perspectiva, los países que producen alimento están mejor posicionados que el resto”.

Otro de los que participaron en la charla fue Álvaro Brunini, gerente de Promoción de Inversiones de Uruguay XXI, quien destacó los niveles de inversión como un factor determinante para alcanzar las tasas de crecimiento que tuvo Uruguay. Expresó que el país tuvo, históricamente, bajos niveles de inversión, pero que eso cambió: “Hoy Uruguay tiene ratios de inversión sobre el Producto Interno Bruto que son similares a los de los países de la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos]”. Según Brunini, esto se debe a la inversión pública, a la privada, y, sobre todo, a la inversión extranjera, a tal punto que hoy “Uruguay es el segundo país en captación de inversión extranjera de Latinoamérica”. “Esto es un cambio estructural que es relevante mantener”, enfatizó. Luego añadió que los efectos de la inversión extranjera dependen de “las capacidades locales”, por lo tanto, “la educación importa, y mucho”. “Uruguay ha logrado mantener una estabilidad política, social, económica en el exterior que es muy valorada. Pero no alcanza solamente con eso. Hay que sumarle un buen régimen de promoción de inversiones; pero, sin duda, hoy uno de los desafíos es mejorar los niveles educativos”, dijo Brunini.

Finalmente, el director nacional de Empleo, Eduardo Pereyra, también se refirió al crecimiento “sin antecedentes” que ha tenido el país, y al conjunto de políticas que han logrado “objetivos vinculados” al empleo, la pobreza, la indigencia y “la cohesión social”. “Uruguay se distingue en la región en materia de cohesión social. Cuando ocurren cosas como lo que pasó en el [barrio] Marconi, se genera una alarma social y un abroquelamiento de la institucionalidad pública que dice ‘de acá no salimos, en estos lugares nos tenemos que quedar, porque acá estamos frente a ciudadanos’”, afirmó.

Para Pereyra “hay rezagos y hay retazos”, pero “lo que está claro es que no va a haber más distribución de la riqueza si no retomamos la senda de crecimiento”.