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Nacional | Miércoles 21 • Septiembre • 2016

Tabaré Vázquez se dirige a la Asamblea General de las Naciones Unidas, ayer, en Nueva York. Foto: Jewel Samad, AFP

Vazquez anunció que Uruguay iniciará negociaciones con China y Reino Unido para firmar TLC

El presidente Tabaré Vázquez habló ayer ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reunida en Nueva York. Utilizó la mayor parte de su discurso para referirse al impacto en los países más pobres de las enfermedades no transmisibles, como “el cáncer, la diabetes y patologías pulmonares crónicas” que tienen como factores de riesgo “el tabaquismo, el alcoholismo, la dieta malsana y el sedentarismo”, y propuso formar un foro en el seno de la ONU contra la “epidemia” de estas patologías. También, sobre el final, saludó el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), volvió a condenar el bloqueo a Cuba y deseó que las “complejas situaciones institucionales y políticas” que viven países “hermanos” se “resuelvan soberanamente, sobre bases de institucionalidad, democracia y diálogo sereno”, enfatizando que “la voluntad de los pueblos debe ser profundamente respetada”.

Si bien estaba previsto que hablara en la mañana, el presidente uruguayo comenzó su discurso a las 14.20. Vázquez empezó atajándose: “Como no es la primera vez que estoy aquí, corro el riesgo de reiterar lo que expuse en anteriores oportunidades, y más precisamente el 29 de setiembre del año pasado”. “Pero asumo ese riesgo, pues, con alguna excepción, todos los asuntos a los que referí entonces siguen planteados en los mismos términos, y en algunos casos en términos más graves aun”, continuó el mandatario, en referencia al “terrorismo, la violencia, la intolerancia, la discriminación, la pobreza, la desigualdad, la injusticia o el crimen organizado”, a los que calificó de “flagelos” que “siguen castigando a buena parte de la humanidad”. Vázquez dijo que la tarea de los gobiernos “no puede limitarse a hacer sólo diagnósticos y contarle a la gente lo que le pasa”, sino que es su “deber prioritario e inexcusable” crear “las condiciones para que la gente, nuestros pueblos, construyan su propia vida en sociedad y acompañarlos en esa tarea”. “Dicho así parece poco, pero es mucho”, añadió.

La salud de los pueblos

Pero enseguida pidió permiso para, “sin desconocer la enorme importancia de otros asuntos a consideración”, referirse a un tema “que tal vez no es noticia”, pero “sin duda es importante” porque según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) “constituye la principal causa de mortalidad en todo el mundo y especialmente en países de ingresos medios y bajos”: “las enfermedades no transmisibles, principalmente cardiovasculares, como el cáncer, la diabetes y patologías pulmonares crónicas”. El mandatario aseguró que estas enfermedades “evitables” se deben “en gran medida a cuatro factores de riesgo directamente vinculados a comportamientos supuestamente típicos de la modernidad: el tabaquismo, el alcoholismo, la dieta malsana y el sedentarismo”. Según Vázquez, afectan a las poblaciones más pobres del mundo, en las que “es fácil que se produzca un círculo vicioso”: “La pobreza expone a la gente a factores de riesgo comportamentales de las enfermedades no transmisibles, y estas, a su vez, tienden a agravar la condición de pobreza de las personas y de las familias afectadas”. Luego, hablando en cifras, dijo que se estima en 33.000 millones de dólares “el costo directo del tabaquismo sobre los sistemas de salud nacionales en la región latinoamericana”, lo que equivale a 0,5% del Producto Interno Bruto de la región y a 7% de lo que gasta la región anualmente en salud. Agregó que se estima que en al año 2009 “el costo económico global del cáncer en México, el Caribe, Centro y Sudamérica ascendió a la cifra de 286.000 millones de dólares por concepto de costos directos -consultas, estudios- e indirectos: gastos de traslados, alojamientos, pérdida de jornadas laborales, pérdida de productividad, etcétera”. Vázquez advirtió que “a menos que se combata enérgicamente la epidemia” de estas enfermedades, el impacto seguirá acentuándose y el objetivo mundial de reducir la pobreza, “más que acercarse, se alejará dramáticamente cada día más de nuestras posibilidades”. Enseguida dio otra cifra: “En la jornada de hoy, en todo el mundo morirán 104.109 personas como consecuencia de estas enfermedades”, y se preguntó: “¿Cómo no diseñar entonces y ejecutar estrategias que lleven a controlar el consumo del alcohol, del tabaco, y a promover hábitos de vida saludables, como la dieta sana y ejercicio físico?”. Luego, aclaró que la asamblea “no es un ateneo médico ni un simposio científico”, pero como gobernante que no ha olvidado su profesión médica ni se ha desvinculado de ella, pidió que le permitieran expresar que “no solamente es posible diseñar y ejecutar esas estrategias, sino que además estas obtienen resultados muy positivos”.

“Los uruguayos lo sabemos por experiencia propia y concreta, pero además de experiencias tenemos proyectos a los que estamos abocados, y como en esta temática tampoco hay futuro en soledad, desde esta tribuna convocamos a países, a gobiernos, a pueblos, a organizaciones no gubernamentales, a organizaciones científicas médicas internacionales, a integrarnos en un foro contra la epidemia de las enfermedades no transmisibles en el seno de estas Naciones Unidas. Una alianza por la vida saludable, tan amplia, vigorosa y dinámica como sea posible”, propuso Vázquez.

La voluntad de los pueblos

El presidente hizo mención a la demanda entablada contra Uruguay por la tabacalera Philip Morris ante el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones y dijo que “más allá de los argumentos formales planteados por la empresa tabacalera, su razón fundamental era castigar a un pequeño país como Uruguay”. “Un escarmiento ejemplarizante quiso hacer esta empresa sobre nuestro pequeño país para que todos los países que están instrumentando políticas similares o se disponen a instrumentarlas aprendieran de ese escarmiento”, agregó. Pero afirmó que el fallo del tribunal arbitral fue “contundentemente favorable a Uruguay” y que “ninguna de las pretensiones del demandante fue aceptada”, y “más importante aun: las políticas adoptadas por nuestro país fueron reconocidas como soberanas, legítimas, así como respetuosas de los compromisos internacionales asumidos por el Uruguay”.

Finalmente, Vázquez felicitó al gobierno de Colombia y a las FARC y reiteró su “disposición y voluntad de continuar colaborando con las partes en las nuevas y exigentes etapas de paz del proceso”. Después como el año pasado, se expidió sobre “el embargo económico, comercial y financiero, tan injusto, de Estados Unidos a la República de Cuba”, y afirmó que “mientras ese embargo esté vigente, Uruguay seguirá concurriendo a este foro reclamando su levantamiento definitivo”. “No somos indiferentes a las complejas situaciones institucionales y políticas planteadas en varios países hermanos. Y como buenos hermanos deseamos que dichas dificultades se resuelvan soberanamente, sobre bases de institucionalidad, democracia y diálogo sereno, respetuoso y franco entre las partes involucradas. La voluntad de los pueblos, debe ser profundamente respetada”, concluyó Vázquez, sin nombrar a qué países “hermanos” se refería.

TLC con China y Reino Unido

Vázquez anunció ayer que Uruguay no sólo coordinará las negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercosur y la Unión Europea, sino que también negociará de manera bilateral la firma de un TLC con Reino Unido y de otro con China, como parte de una serie de medidas con “espíritu” de flexibilizar el Mercosur. Aseguró que en su próximo viaje a China se firmará el acuerdo para iniciar la negociación con ese objetivo. Sobre la situación del ex preso de Guantánamo, Jihad Diyab, dijo que el canciller Rodolfo Nin Novoa, que permanecerá en Estados Unidos un día más, “va a tener algunas reuniones con el Departamento de Estado” de ese país. “Si los países a los que el ciudadano sirio quiere ir no lo reciben, nosotros no podemos hacer nada. Veremos qué pasa en las próximas horas”, concluyó el presidente.