La magia sucedió en la cuarta final. La Liga Uruguaya de Básquetbol tiene un bicampeón y se llama Aguada. El décimo título en la historia aguatera se dio tras vencer 3-1 a Trouville en las finales. El marcador quedó grabado, 90-84, y el festejo aguatero para siempre.

Todo lo que fue

El partido empezó hermoso, bien jugado, con los dos equipos enchufados y, además, desarrollando buen básquet. Al Thornton, que había estado bajo en la tercera final, arrancó dominando el tablero de ataque. A través de él se movió la ofensiva aguatera para irse 5 o 6 puntos arriba. La T, con paciencia y enfocado en su característico juego de pick and roll, fue recortando con goles cerca del aro. Además, cuando Aguada falló un par de tiros, los rojos de Pocitos aprovecharon para meter dos bombazos de tres y pasar. Si el rojiverde terminó ganando 23-20 fue porque volvió Thornton y puso un triple sobre la chicharra.

Esos tres puntos y siete más conseguidos en el arranque del segundo cuarto hicieron que Aguada tomara una máxima de 10, 28-18. Más allá de la efectividad en ataque, mucho de esa brecha fue por la defensa aguatera, sobre todo no dejando romper tan fácil a la primera línea de Trouville. Anthony Danridge, conocido de los rojos y refuerzo tras la lesión del argentino Federico Mariani, fue el principal responsable de emparejar el partido. Con su clásico juego de uno contra uno para tirar de media distancia, Danridge dejó a Trouville tres abajo, 32-35.

Foto del artículo 'Aguada bicampeón del básquet uruguayo'

Foto: Federico Gutiérrez

Al igual que en el primero, en el arranque del tercer cuarto Thornton empezó enchufado. Seis puntos consecutivos del pívot hicieron que Aguada sacara una máxima de 12. Poco a poco, también como antes, con trabajo hormiga Trouville reaccionó, puso un parcial de 15-4 y quedó cerquita, 48-47. Corto el marcador, ¿no? Es el mejor sinónimo de lo marcadísimo que fue todo, con ambos equipos pensando primero en defensa para después sí desarrollar las ofensivas. El destacado en la reacción roja fue Damián Tintorelli, sacando a relucir todo el manual del juego en el poste bajo. Trouville pagó caro un par de pérdidas en el cierre del cuarto porque Aguada metió dos triples en fila y se puso 9 arriba, 65-56.

Palo y palo, así fue el último período. Al argentino Tintorelli fue clave y se le sumó Santiago Massa para remontar otra vez la pizarra. Así fue todo en el partido: Aguada estiraba, Trouville acortaba -o empataba-. En cada reacción parecía un esfuerzo enorme de Trouville, porque, además, cada vez que erraron o tuvieron pérdidas, Aguada tomó distancia con facilidad. Federico Bavosi fue clave desde la conducción, Leandro García Morales y Dwayne Davis aparecieron en cuentagotas pero sumaron, Thornton la pidió siempre, Lee Roberts fue fuerte en los rebotes, y así la final se transformó en bicampeonato.

Salud, campeón.

Detalles

Trouville 84 (18+14+24+28): Santiago Massa 14, Manuel Mayora 9, Federico Soto 5, Leonardo Mainoldi 12 y Damián Tintorelli 27 (quinteto inicial); Marcos Marotta 2, Gonzalo Iglesias, Alex López 3, Anthony Danridge 12. Entrenador: Germán Fernández.

Aguada 90 (21+17+27+25): Federico Bavosi 18, Leandro García Morales 14, Dwayne Davis 19, Lee Roberts 7 y Al Thornton 21 (quinteto inicial); Sebastián Izaguirre 2, Mateo Sarni, Federico Pereiras 9. Entrenador: Adrián Capelli.

Leandro García Morales y Federico Bavosi, el 26 de febrero, al término del partido con Trouville, en el Antel Arena.

Leandro García Morales y Federico Bavosi, el 26 de febrero, al término del partido con Trouville, en el Antel Arena.

Foto: Federico Gutiérrez

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