Walter Pernas, investigador de la Institución Nacional de Derechos Humanos, junto a familiares del militante del Partido Comunista Jorge Pedreira Brum, desaparecido en Buenos Aires en junio de 1978, informaron los resultados de una investigación por la que se pudo determinar el lugar de enterramiento del militante uruguayo.

Pedreira Brum nació el 1º de julio de 1921 en Maldonado, se fue a vivir a Entre Ríos en marzo de 1974 y en 1976 se instaló en Buenos Aires. Desapareció en los primeros días de junio de 1978 en el trayecto desde su domicilio a la estación de ferrocarril Paso del Rey, en la línea Sarmiento, a donde fue a acompañar a un amigo que lo había visitado.

“Papá salió de mi casa, yo estaba trabajando en el centro, y esa noche no volvió. Cuando llegué me encontré que no estaba, hacía un frío impresionante en pleno junio. A la mañana siguiente recorrí en bicicleta los alrededores”, comentó su hijo Eduardo, en una conferencia de prensa dada este martes, en la Asociación de la Prensa Uruguaya.

Pernas explicó que la investigación de la INDDHH logró determinar que Pedreira Brum fue enterrado como NN el 21 de junio de 1978 en un sector denominado “Tierra gratuita” del cementerio Grand Bourg.

“La investigación logró esclarecer que la Policía intentó certificar la muerte dos veces”, señaló Pernas, quien planteó que en los mismos días que le decían a la familia que no tenían datos, elaboraron dos certificaciones apócrifas, con la misma vestimenta, la misma edad uno registrado como NN y otro como “NN-Jorge Pedreira”.

En las certificaciones con información falsa se sugiere que fue una muerte por un accidente de trenes, en uno de los casos se planteaba que había sido el 6 de junio, y en el otro, el 8. Además, en la información se observa una diferencia en el kilómetro donde fue registrado el supuesto accidente.

El equipo de investigación logró acceder a los registros ferroviarios y constató que no hubo ningún accidente ni fue hallado ningún cadáver en esa línea entre el 1º y el 21 de junio, fecha en la que se elaboraron los certificados.

Pernas informó también que por una disposición general en 1984 se ordenó exhumar todos los restos de ese sector, donde fueron enterradas 120 personas y que tres años después volvieran a inhumarlos, pero un tratamiento inadecuado de los restos, por el momento, impide su individualización e identificación.

Además, Pernas señaló que se está trabajando para que el lugar donde fueron enterrados sus restos, junto a otras decenas de víctimas del terrorismo de Estado en el conosur, sea un lugar de memoria.

Eduardo dijo que su padre era afiliado al Partido Comunista por su abuelo, pero que en el momento del asesinato no estaba militando en el partido. “Nosotros somos de una familia afiliada al PC, mi abuelo era batllista y después se hizo comunista. A mi casa venía Enrique Rodríguez; mi padre era un trabajador, fue fletero, pescador, vendedor de frutas, era un obrero, no era ningún oligarca, ni ningún terrorista que se mereciera el final que tuvo”, expresó.

Además, subrayó que con el tiempo supieron que su padre estaba fichado desde 1948 pero cuando ocurrieron los hechos no pensaron que “iba a tener este desenlace [...] el que no estaba en el tema no sabía lo que estaba pasando, pensamos que mi papá se había perdido”, señaló. “En el mismo lugar donde está enterrado mi papá está lleno de jóvenes de 21, 25 años, NN”, recordó.