Uruguay se ha considerado tradicionalmente como un país abierto al mundo. Según un reciente relevamiento de la Usina de Percepción Ciudadana (UPC), esta parece ser la actitud de la mayoría de quienes habitan este territorio. Sin embargo, más de uno de cada diez de los consultados expresaron desconfianza hacia personas sólo por el hecho de tener otra nacionalidad.

Ante la consulta “¿Confías en personas de otra nacionalidad?”, 73% respondió que confía y 13% que desconfía, mientras que 14% no supo o no contestó. El porcentaje de desconfianza es de 15% entre personas mayores de 60 años, de 20% entre personas de nivel socioeconómico bajo y de 21% entre quienes residen en el interior del país. También hay diferencias significativas según el voto en las elecciones de noviembre de 2019: 19% de quienes votaron a la coalición de gobierno desconfía de las personas de otras nacionalidades, mientras que ese porcentaje es de 3% entre los votantes de la fórmula frenteamplista en el balotaje.

Además, 12% de los consultados opina que los inmigrantes no deberían tener el mismo acceso a la salud, la educación y la vivienda que los uruguayos.

Por otra parte, la percepción negativa con relación a la migración es más fuerte en temas relacionados con la economía que en temas vinculados con la seguridad. Mientras que 10% de los consultados está de acuerdo con la frase “Los inmigrantes causan un aumento del crimen” (frente a 78% que discrepa con esta afirmación), 23% entiende que los inmigrantes no son buenos para la economía del país.

El 39% considera, además, que los inmigrantes “vienen a competir por nuestros puestos de trabajo”, y 42% opina que los empleadores “deberían dar prioridad de empleo a los nacionales frente a los inmigrantes cuando el trabajo es escaso”.

En términos culturales, 19% se manifiesta en desacuerdo con la frase “Los inmigrantes mejoran nuestra sociedad con ideas y cultura” (hubo un mayor desacuerdo en hombres que en mujeres), y 14% se muestra en desacuerdo con la idea de que nuestro país ayude a los inmigrantes que sufren persecución política en sus países.

Diferencias según edad

En términos generales, para todas las preguntas formuladas las diferencias más marcadas se dan en términos de lugar de residencia (las personas que residen en el interior expresan un mayor rechazo a los inmigrantes), nivel socioeconómico (las personas de nivel bajo hacen lo propio) y voto en noviembre de 2019 (los votantes de la coalición de gobierno son quienes presentan mayores porcentajes de rechazo). No hay diferencias significativas por sexo.

En el caso de la edad, si bien las personas mayores de 60 años son las que muestran mayor desconfianza hacia los inmigrantes, ante la consulta de si estas personas son buenas para la economía del país, el mayor porcentaje de desacuerdo se da entre las personas que tienen entre 45 y 59 años. Lo mismo sucede con el porcentaje de desacuerdo ante la afirmación de que los inmigrantes “mejoran nuestra sociedad con ideas y cultura”: 30% de las personas entre 45 y 59 años rechazó esta afirmación, así como en el caso de la consulta sobre el acceso a servicios en igualdad de condiciones: el mayor rechazo se dio en las personas de ese rango etario.

Ante la consulta acerca de si los inmigrantes causan un aumento del crimen, el mayor porcentaje de acuerdo se registró entre las personas de 18 a 29 años. En el caso de la consulta acerca de si nuestro país debería ayudar a los inmigrantes que son perseguidos políticamente en sus países de origen, el mayor porcentaje de desacuerdo se registró en las personas de entre 30 y 44 años.

Ficha técnica

El relevamiento fue llevado a cabo entre el 20 y el 24 de enero de 2023. Se obtuvo información para una muestra de 400 personas, representativa de la población nacional mayor de 18 años. La muestra se seleccionó en base al género y estratos de edad, en base a proyecciones de población del Instituto Nacional de Estadística. Las respuestas fueron recogidas a través de protocolos automatizados de pregunta y respuesta vía Whatsapp y monitoreadas mediante llamadas telefónicas.

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