La fuerte baja del dólar generó reclamos desde las cámaras empresariales, en particular, las que se dedican a la exportación. Los empresarios advierten que un dólar muy bajo puede transformarse en un problema de competitividad “muy grave”. “Esto del dólar planchado nos pega muy fuerte. Si el gobierno no soluciona este tema, yo no voy a tener más remedio que empezar a apoyar gobiernos de derecha”, advirtió un empresario rural.
Un industrial consideró por su parte que la situación actual con la moneda norteamericana “podría hacer que los empresarios abandonemos nuestra tradicional equidistancia con respecto a los partidos políticos y terminemos inclinándonos, aunque sea mínimamente, hacia los partidos de la actual oposición. Esperemos que la cosa se solucione, porque nos molestaría realmente mucho comenzar a ver con más simpatía a los partidos de derecha que a los partidos de izquierda”.
La opinión de la calle: “Me cuesta un poco entender esto del atraso cambiario. Apenas logro recordar si el dólar más caro es el que está a la compra o el que está a la venta”. Ser humano común y corriente.