Las manifestaciones de estudiantes en las calles de toda Francia en reclamo de mejoras en la educación pública tuvieron ayer su punto más alto, con una participación estimada de casi medio millón de personas. Las protestas surgieron a 49 años del Mayo francés del 68, y muchos trazaron un paralelismo entre los dos episodios, aunque generalmente con salvedades. “Es ridículo comparar este movimiento con el del 68. Durante el Mayo francés los jóvenes hablaban de pacifismo, de liberación sexual y estupideces hippies por el estilo. Los jóvenes de ahora, en cambio, están dando un mensaje muy claro. Paren con los recortes o quemamos todo”, opinó un sociólogo experto en movimientos sociales.
Un artículo publicado en la prensa francesa reveló que este movimiento estudiantil genera mucha preocupación no solo en el gobierno, sino también entre el empresariado. “Los multimillonarios se están dando cuenta de que esto no está inspirado en una visión lírica del mundo y de la historia, sino que están ante agitadores de verdad, gente que tiene muy en claro lo que quiere, y ese algo puede dar lugar a transformaciones estructurales. El asunto no les hace ninguna gracia”.
La reflexión: “Creo que llegó la hora de sacar la Revolución francesa de los programas liceales”. Experto en educación y represión policial.