La condena por lavado al asesor de un edil nacionalista de Montevideo puso nuevamente sobre la mesa el tema de los vínculos entre el narcotráfico y la política y, más específicamente, el del financiamiento de las campañas electorales. En el sistema político casi todos consideran que los filtros para evitar que el dinero del narcotráfico financie partidos son demasiado débiles, por lo que se está buscando una reforma de la normativa. “Todos coincidimos en que sería un desastre que los narcos empiecen a poner dinero en las campañas. Y como es muy difícil de evitar que pongan algo, se nos ocurrió que lo que podemos habilitar es que hagan aportes en especies”, explicó un legislador. Los aportes de materiales que se usan en la campaña por parte de empresas es un fenómeno muy común en Uruguay y en general no se lo ve como un riesgo importante desde el punto de vista de la transparencia. “Las campañas no solo necesitan dinero. También precisan de muchas otras cosas para que las actividades se puedan llevar adelante con constancia y energía. En ese sentido, los narcos podrían hacer un aporte realmente importante, y recibir a cambio algún favorcito mínimo, pero no grandes concesiones. En principio, habría un acuerdo entre todos los partidos para concretar esto”.
El argumento de rigor: “Esto pasa en todos lados”. Dirigente que acaba de ser atrapado con las manos en la masa.