María Julia Muñoz desató una tormenta política la semana pasada cuando afirmó que el sector político de Javier García recibió dinero de parte de Mario Cardama a cambio del contrato para la construcción de las patrulleras oceánicas. García reaccionó con dureza a estas declaraciones, a las que calificó como “infamias”, al tiempo que anunció la realización de una denuncia penal contra Muñoz. “En política no vale todo. No se puede injuriar de esta manera. Mi sector no recibió absolutamente nada de parte de Cardama. Es cierto que nos envió un cheque por medio millón de euros, como forma de agradecimiento hacia quienes tanto hicimos para que se concretara un negocio provechoso para ambas partes. Pero cuando lo fuimos a cobrar no tenía fondos, así que a nuestras cuentas no entró ni un solo peso de Cardama. Nada”.
García reconoció que inicialmente se sintió “decepcionado” por el engaño de Cardama, pero luego se dio cuenta de que “el señor Cardama es un excelente empresario del mar, pero los temas legales y contables no son lo suyo”. “Yo tenía elementos de sobra para sospechar que algo así podía llegar a pasar, así que no me puedo quejar”.
El razonamiento lógico: “Nosotros no necesitamos que nos den dinero. Los canales de televisión nos dan la publicidad prácticamente gratis”. Estratega nacionalista.