Los católicos uruguayos vivieron varios días de incertidumbre relacionada con la visita de León XIV pautada para el mes que viene, debido a que una operación en el pulmón puso en duda que el sumo pontífice pudiera viajar. Pero ayer el propio León XIV confirmó que viajará a Uruguay en las fechas marcadas inicialmente, por lo que la Arquidiócesis de Montevideo retomó los preparativos. “En estos momentos estamos armando el escenario para la misa que va a dar Su Santidad en el estadio Centenario y dando los últimos retoques al operativo de seguridad, que va a ser muy importante. No vamos a permitir el ingreso con mate, bebidas alcohólicas o pensamientos impuros. Cualquiera de estos elementos podría arruinar lo que debería ser una jornada de fe, regocijo y alegría”, explicaron desde la Iglesia católica.
Pero la seguridad no es el único motivo por el que se prohibirá el ingreso con sentimientos impuros. Autoridades de CAFO explicaron que el césped del estadio Centenario puede soportar el peso de varios miles de personas, pero solo si no se le agrega el peso de decenas de miles de almas atormentadas por la culpa. Es por esto que se colocarán confesionarios en las puertas del estadio, para que los feligreses puedan dejar allí sus ideas pecaminosas.
Los detectores: Decenas de sacerdotes y seminaristas mirarán a los ojos a los asistentes a la misa para detectar allí rastros de culpa que puedan evidenciar la presencia de pensamientos prohibidos.