Benjamin Netanyahu anunció una ofensiva militar contra Cisjordania que incluye la demolición de cientos de viviendas, en lo que fue visto como un nuevo e importante paso en la estrategia israelí para anexar este territorio. Varias figuras de la política uruguaya manifestaron su preocupación por la situación, aunque algunas consideraron que se trata de una decisión riesgosa pero positiva en el largo plazo. Es el caso del dos veces expresidente Julio María Sanguinetti, quien celebró que, “finalmente, el gobierno de Israel se decidió a comenzar la construcción de la trinchera de Occidente, esa que nos va a proteger de los bárbaros musulmanes que quieren acabar con el modelo civilizatorio instaurado tras la Revolución francesa”.
La trinchera de Occidente es el título del libro de Sanguinetti que compila varios textos de su autoría sobre el conflicto en Palestina. Si bien hasta ahora se creía que el título de la publicación era una metáfora, el propio Sanguinetti se encargó de aclarar que no es así. “Estoy hablando de una trinchera de verdad, una zanja de 500 kilómetros de largo y dos de ancho, en donde perecerán los terroristas de Al Qaeda y Hamas que quieran cruzar hacia este lado, es decir, el lado de la civilización”.
La aclaración: “En Cisjordania no pienso construir un balneario de lujo, porque no tiene lindas playas. Allí voy a instalar el Las Vegas de Medio Oriente”. Donald Trump, desarrollador visionario.