Días después de que distintas organizaciones exigieran la reubicación del proyectado Aeropuerto Internacional de Rocha, se filtró parte del plan de marketing planificado para la terminal aérea. La propuesta contempla que los vuelos puedan permanecer durante largos períodos en estado “demorado”, “a confirmar” o “próximo a embarcar”, permitiendo al pasajero disfrutar de una de las principales atracciones del departamento: no saber exactamente cuándo ocurrirá algo, producto del típico, encantador y exasperante ritmo pausado de sus habitantes.
Entre las experiencias previstas se encuentra el paquete “¿Sale o no sale?”, que permitirá observar durante horas una pantalla de información mientras el horario del vuelo cambia varias veces sin llegar a una conclusión definitiva. Las autoridades aseguran que la iniciativa busca diferenciar al departamento de otros destinos turísticos. “Queremos que la gente se vaya con la sensación de haber vivido algo auténtico”, explicaron.