La coincidencia entre advertencias provenientes de los más diversos ámbitos no deja lugar a dudas: la inteligencia artificial (IA) está a milímetros de adquirir la posibilidad de borrar de la faz de la Tierra al Homo sapiens. Para combatirla debemos conocer primero por dónde podría atacarnos.
Establecimiento del Imperio Argentino de Occidente
Se sabe que hay muchos argentinos a los que les gustaría habitar la principal potencia mundial. La IA puede manejar la maquinaria electoral de todos los países del mundo para que decidan, mediante un plebiscito, anexarse a Argentina. Una vez que Javier Milei, o quien sea que entre en su lugar cuando él se tire abajo de un tren, haya sido coronado Emperador del Mundo, el Imperio Argentino de Occidente generará un clima tal de hostilidad entre los seres humanos que los llevará a destruirse mutuamente al grito de “¡son todos chorros!”.
Fuerte impulso al negacionismo
¿En dónde nacen, crecen y se reproducen por todo el planeta las teorías conspirativas? Sí, adivinaron: en la web. Si los chatbots logran camuflar entre las respuestas que dan a los usuarios “información” sobre cómo la Organización de las Naciones Unidas inventó que el cambio climático tiene origen humano, la relación directa entre las vacunas y el autismo, y por qué la industria de los productos higiénicos (big cleaning) logró convencernos de que asearse es saludable, en un par de años todos habremos muerto por un cuadro de viruela, una inundación o una infección dentro del ombligo.
Desafío viral del cable y la pileta con agua
Otra estrategia para la cual a las máquinas les alcanza y sobra con el acceso a internet que ya tienen. La IA, mediante videos generados por ella misma y posteados en Instagram y TikTok, puede convencer al mundo entero de que miles de personas ya realizaron el desafío viral de meter los pies en una pileta con agua y arrojar allí un cable pelado, y no les pasó nada. En este caso particular, el fin de la humanidad aparecería como un acto de justicia.
Six seven
La expansión de este misterioso neologismo, incomprensible hasta para quienes lo usan, parece algo inofensivo. Pero ¿qué pasaría si comienza a ser usado también en los sitios web que visitan los adultos? La inclusión del six seven como un importante elemento de todos los lenguajes coloquiales del mundo puede provocar numerosas confusiones, algunas de ellas con resultados catastróficos. “General, los misiles nucleares parecen dirigirse a nuestro país. ¿Qué hago?”. “Six seven”.