El presidente de Estados Unidos lanzó una ofensiva en el marco de su política de cambiar nombres a lugares geográficos. La semana pasada manifestó su intención de renombrar al lago Ontario, que su país comparte con Canadá, como Lago América; ayer de mañana propuso que el estrecho de Ormuz pase a llamarse estrecho de Trump. También ayer, pero de noche, anunció que firmará un decreto para que el ácido desoxirribonucleico, comúnmente llamado ADN, pase a llamarse ácido desoxirribonucleico Trump (ADNT).
“Las principales investigaciones en materia de ADN fueron hechas en Estados Unidos y financiadas con los impuestos de los estadounidenses. No puede ser que el resto del mundo nos diga cómo tenemos que llamarlo”.
Con respecto al ácido ribonucleico, conocido como ARN, el presidente descartó completamente la posibilidad de renombrarlo en su homenaje. “Ese es el veneno que se transmite mediante las vacunas contra el covid y provoca autismo. No le voy a cambiar el nombre. Lo que voy a hacer es prohibirlo. A partir de mañana, cualquier persona que sea hallada portando ARN va a ser expulsada de Estados Unidos”.
Otra propuesta: “Si el gobierno comunista de Uruguay retiene el poder en las próximas elecciones, el Río de la Plata pasará a llamarse Río de Milei. Javier Milei, el Trump que le tocó al Río de la Plata por padrón.