La creciente cantidad de tiempo que las personas dedican a intercambiar mensajes y a interactuar con redes sociales ya no preocupa únicamente a los especialistas, sino también a los propios usuarios. Esto generó un renovado interés por teléfonos celulares más básicos, similares a los que se usaban antes de la llegada de los smartphones. En este marco, la empresa Nokia lanzó una versión actualizada de su modelo 1100, que utiliza botones físicos y solamente sirve para llamadas y mensajes de texto. “Este nuevo modelo de Nokia está especialmente pensado para el creciente segmento de mercado compuesto por personas que no tienen trabajo, amigos, familia ni ganas de vivir, y que por ello no necesitan aplicaciones de mensajería, redes sociales o entretenimiento”, explicó un ejecutivo de Nokia.
Paradójicamente, las características de estos consumidores hacen que no puedan aprovechar una de las principales virtudes de este modelo de celular, que es precisamente su durabilidad. “Sabemos que alguien que está en una situación en la que se compra un Nokia 1100 seguramente no lo vaya a usar demasiado tiempo. Lo bueno es que el mercado para estos celulares de segunda mano va a ser extremadamente dinámico”.
La queja: “Me compré un Nokia 1100 y ahora tengo que hablar con mi suegra todos los días”. Usuario profundamente disconforme.