El presidente de China, Xi Jinping, comenzó el miércoles una visita a Estados Unidos. En declaraciones formuladas anoche luego de una intensa agenda que lo llevó a recorrer varios puntos de Washington, Xi confesó sentirse “gratamente sorprendido” y “maravillado”. “Muchas personas me habían hablado de las ruinas del Imperio estadounidense, pero no me esperaba algo tan impresionante. Quizás para alguien venido de China algunos avances no lo impresionen demasiado, pero hay que tener en cuenta que se hicieron en otra era. La cultura estadounidense estaba realmente muy avanzada para su época”.
El líder chino definió a la Casa Blanca como “una impactante construcción que presenció las tres etapas fundamentales del Imperio estadounidense. Su nacimiento como la colonia europea más importante en América, su desarrollo caracterizado por el apogeo de su cultura y también de su poderío militar, y la fase de decadencia que comenzó con la llegada de las redes sociales”. Xi también tuvo palabras de elogio para el guía que lo llevó a recorrer los principales sitios arqueológicos de la capital estadounidense. “Es un tipo muy simpático, con un color de pelo un poco extravagante y también un poco loco, pero muy entretenido”.
El souvenir: “Me compré una prenda icónica en el atuendo de los aborígenes. Se trata de un gorro rojo con las letras MAGA, seguramente una palabra del idioma primitivo de este imperio”. Xi Jinping, turista satisfecho.