En el campamento Roj, para familiares de extranjeros detenidos sospechosos de pertenecer al Estado Islámico, en la zona rural de Al Malikiyah, en Siria, el 5 de abril.

Foto: Delil Souleiman, AFP

Hegemonía vacante

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Dos grandes hechos redibujan el siempre inestable mapa geopolítico en Medio Oriente: el surgimiento de un nuevo poder en Siria, tras la caída de Al Assad, y la masacre en Gaza. Con un Irán debilitado y diversos países árabes empantanados en sus problemas domésticos, el expansionismo militar israelí avanza implacable.