“Lula, vení a debatir conmigo porque quiero restregarte la verdad en la cara, y voy a mostrar que mi proyecto de Brasil es mejor que el tuyo”, dijo el candidato ultraderechista a la presidencia de Brasil Flávio Bolsonaro en un reciente acto de electoral en Goiás.
El equipo de campaña de Luiz Inácio Lula da Silva comunicó ayer a la red Globo, que organiza ese debate para este viernes, que el presidente y candidato a la reelección no tiene previsto concurrir. La decisión deja como participantes del encuentro a Bolsonaro y tres postulantes que no superan el 6% de apoyo: el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, el psiquiatra y autor de libros de psicología Augusto Cury y el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema. También Bolsonaro se había negado a participar en los primeros debates, pero en este caso confirmó su presencia durante el acto en Goiás.
En cuanto a Lula y su equipo, tal como hicieron en otra ocasión, optaron por sustituir el debate por una entrevista con medios periodísticos alternativos. En este caso, 45 minutos antes de que empiece el debate, se transmitirá por Youtube una entrevista del presidente con el podcast Flow.
Mientras tanto, parte de la campaña electoral brasileña se trasladó al Supremo Tribunal Federal (STF). Sus integrantes votaban este miércoles sobre una decisión que adoptó uno de sus miembros, André Mendonça, en calidad de presidente del Tribunal Superior Electoral.
En sintonía con el electorado evangélico, Flávio Bolsonaro había dicho que uno de sus primeros actos de gobierno sería “decretar que Brasil es del Señor Jesucristo”, lo que fue interpretado como una intención de quitarle la condición de santa patrona de Brasil a Nossa Senhora Aparecida.
Bolsonaro negó que su intención fuera esa, afirmó que sus palabras fueron solo un rezo y dijo ser víctima de fake news. Pero el asunto causó una avalancha de reacciones en redes y también llevó a Lula a reivindicar la figura de la santa católica. Dijo que mientras él sea presidente, Nossa Senhora Aparecida será la santa patrona de Brasil y que “quien no quiera, que se cambie de país”.
Ante un pedido del candidato ultraderechista, Mendonça decidió prohibir las publicaciones en redes que le atribuyeran la intención que él negó tener. Sin embargo, actuando en nombre del STF, el juez Flávio Dino revirtió la medida porque la consideró lesiva de la libertad de expresión. Las publicaciones sobre este tema incluyen desde fake news hasta chistes. Este miércoles, cada integrante de un STF muy dividido votaba al respecto a días de la primera vuelta del domingo.
La incógnita sobre los resultados de la elección se mantiene, aunque Lula aparece con una leve ventaja en las encuestas. Un estudio de BBC Brasil sobre la evolución de los diversos sondeos muestra que para la primera vuelta, después de algunas oscilaciones, Lula aparece con una intención de voto de 41% frente a 36% de Bolsonaro, y para el balotaje, la ventaja del presidente se reduce a 45% frente a 44%, y más o menos así se ha mantenido durante toda la campaña. Cabe aclarar que este tipo de agregador de encuestas incorpora sondeos que utilizan muestras distintas y diferentes metodologías.
Un nuevo estudio de intención de voto, de Nexus/BTG, para la primera vuelta atribuye a Lula un apoyo de 44% frente a 39% de Flávio Bolsonaro.
Según publicó Carta Capital, el director del instituto Vox Populi, Marcos Coimbra, dijo que en este escenario parejo quienes pueden definir son los votantes de las “tres B”: aquellos con bajo interés, baja información y bajo involucramiento. “Esos electores son los que definieron el alcance que tuvo [Jair] Bolsonaro en el primer y el segundo turno de la elección pasada”, dijo a la revista, y agregó: “En esta elección, todo indica que de nuevo será esa franja del electorado la que definirá si tendremos o no segunda vuelta y quién será el futuro presidente de la República”.