Luego de su retorno de Nueva York, donde habló en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el presidente de la República, Yamandú Orsi, recibió este lunes en la residencia de Suárez y Reyes al secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Mathias Cormann.
“Su visita representa una oportunidad para profundizar la cooperación internacional, intercambiar experiencias y avanzar en una agenda compartida de innovación, productividad y desarrollo”, expresó Orsi al término del encuentro, según consignó Presidencia de la República.
Horas antes, Cormann participó en la Torre Ejecutiva en un evento sobre “cooperación, inversión y desarrollo” junto al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, y la vicepresidenta de países e integración regional del Banco Interamericano de Desarrollo, Anabel González.
En su intervención, Cormann destacó determinadas “fortalezas” que Uruguay ha construido y a las que “muchos países aspiran”, como el hecho de tener “instituciones sólidas” y “estabilidad económica”, así como “una capacidad poco común para sostener reformas a lo largo del tiempo”. Apuntó, además, que Uruguay ya está presente en diez ámbitos de la OCDE y ha adherido a 21 instrumentos jurídicos del organismo.
Actualmente, la OCDE está integrada por 38 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. A nivel de la región, los países miembros son Chile, Colombia, México y Costa Rica.
Oddone: Hay “una vocación de Uruguay de intentar encontrar dónde están las distancias”
En una rueda de prensa, Oddone explicó que hoy por hoy Uruguay “participa en diversos comités y en distintos ámbitos en los cuales es invitado a procesos de intercambio”, pero no forma parte de los espacios de definición o de “establecimiento de estándares” de la OCDE. Esto último sería el “primer cambio” si eventualmente el país se transformase en miembro pleno del organismo.
El ministro consideró que en este momento lo que corresponde es “discutir sobre esto para saber si es conveniente o no”, es decir, analizar “cuáles son los beneficios y cuáles son los costos, que también los hay, para decidir de manera soberana qué es lo conveniente”. Puntualizó que “en ningún caso hay una posición tomada de parte del gobierno de impulsar este proceso, sino simplemente de conocer mejor, acercarnos más y entender un poco mejor cómo funciona la OCDE”.
Acerca del evento de este lunes en la Torre Ejecutiva, Oddone señaló que durante dos días Montevideo será sede de “un programa de cooperación regional de Latinoamérica con un encuentro de viceministros”. “Esa es la razón por la que el secretario general de la OCDE está por primera vez en visita oficial en Uruguay”, apuntó, y añadió que la actividad se desarrolla “en el marco de una copresidencia que Uruguay tiene con Costa Rica para desarrollar precisamente esta serie de encuentros”.
En esta instancia, señaló el jerarca, se informó sobre “lo que está haciendo Uruguay con la OCDE”. A modo de ejemplo, mencionó la adhesión de Uruguay al impuesto mínimo global, “que va a empezar a regir el primero de enero” de 2027, tal como dispone la ley de presupuesto quinquenal aprobada el año pasado.
En segundo lugar, Oddone hizo referencia a un programa, al que “por primera vez Uruguay se integra”, cuyo cometido central es “recoger evidencias sobre relaciones laborales y productividad en la industria”. “Eso es una actividad que está coordinando Inefop [Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional], y es una actividad muy importante porque Uruguay va a acceder a información y va a poder volcar toda la información que tiene reunida para poder compararse en estándares internacionales”, apuntó.
Por último, el ministro comentó que existe un estudio que Uruguay está llevando a cabo junto con la OCDE para “indagar cuáles son las diferencias que hay entre los estándares regulatorios de Uruguay, en una serie de temas que Uruguay eligió, y los que serían los estándares que la OCDE entiende necesarios para formar parte de la organización”. Oddone recalcó que esto último “en ningún caso” supone un compromiso para el país; se trata, sostuvo, de “una vocación de Uruguay de intentar encontrar dónde están las distancias o dónde estarían las recomendaciones que Uruguay podría recibir de una organización de este tipo”.
El jerarca señaló que la OCDE tiene “regulaciones que afectan a temas tributarios”, como el secreto bancario, y apuntó que, “en la medida en que otros países con los cuales Uruguay tiene relaciones los adoptan como tales, termina siendo necesario evaluar cómo los adoptamos en Uruguay”. Porque, de lo contrario, “podríamos ser pasibles de relacionamientos diferentes”.