Tras el resultado de las elecciones presidenciales argentinas que dieron como ganador al jefe de gobierno de la cuidad de Buenos Aires, Mauricio Macri, la diaria consultó a analistas económicos por los impactos a corto y mediano plazo de las medidas ya anunciadas para sus primeros días de gobierno. El tipo de cambio, la apertura de Argentina al mundo y la resolución de los llamados fondos buitres marcan tres cambios importantes para la dinámica uruguaya.
Días antes de ganar la elección, Macri sostuvo en Telenoche, del Canal 13 argentino, que “la devaluación no es la solución” a los problemas económicos de Argentina, aunque afirmó que en caso de ganar aspira a tener un “dólar único” en diciembre. Ayer ya se sentía el resultado de las elecciones en el mercado: la Bolsa de Buenos Aires cerró con una caída de 5,11% y el dólar blue llegó a 15,20 argentinos, mientras que el oficial cerró a 9,58 pesos para la compra y a 9,68 para la venta. “Es algo que el mercado está esperando que suceda”, opinó la coordinadora del Grupo de Análisis Macroeconómico del Instituto de Economía (Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, Universidad de la República), Gabriela Mordecki, aunque advirtió que “el primer día suele haber una sobrerreacción”.
La economista consideró que lo que a corto plazo se va a notar más es “el ajuste del tipo de cambio”, que de este lado del río tendrá incidencia en la temporada turística. “Si esa tendencia del dólar se hace efectiva, va a haber un aumento del costo de Uruguay para los turistas argentinos”, dijo, aunque advirtió también que “si se liberaliza el mercado del dólar, éste no va a cambiar instantáneamente”, porque con las divisas hoy disponibles “no alcanza para hacerlo”. “Es real que independientemente de quién ganara, algo había que hacer, tanto en precio como en disponibilidad de divisas, pero lo que no sabemos es en cuánto tiempo va a suceder”.
Pablo Moya, socio director de Oikos, también apostó a que los cambios serán “sumamente graduales”, aunque consideró que el desarme de los tipos de cambio múltiples “no va a tener repercusiones sobre Uruguay”, porque el mercado cambiario de este último “ya se desacopló del argentino y hoy en día se alinea más con el brasileño”. Consideró que, en todo caso, si existe impacto, será “positivo”, tanto por vía del aumento de la demanda de bienes -la “recomposición del canal comercial”- como de los servicios, en referencia al turismo.
En su momento, Macri había advertido que más que ir por una devaluación para equilibrar el valor de la moneda, apuntaría a bajar la inflación, que, según sus datos, se encuentra en el entorno de 27%. Al respecto Moya sostuvo que en tal caso, el cambio será aun más gradual, porque “eso le llevará al menos 24 o 36 meses”.
Otro punto importante para el presidente electo argentino es la apertura del país en varios frentes. En lo que refiere a la integración comercial, Moya sostuvo que “no queda claro si lo que proponen nos incluye o es más para el resto del mundo”, pero consideró que “es positivo por donde se lo mire en relación con cómo estamos hoy”.
Si bien Mordecki afirmó que no es posible hacer grandes previsiones antes del nombramiento del gabinete, se aventuró a estimar que “el flujo de capitales de la construcción a Punta del Este, que se había cortado en estos años, va a reaparecer”. Estima que esto ocurrirá “una vez que esta situación se normalice, en seis u ocho meses”.