El ministro de Salud Pública, Jorge Basso, y la subsecretaria, Cristina Lustemberg, firmaron el viernes una declaración de conflicto de intereses que tiene el objetivo de “prever posibles incompatibilidades en el ejercicio de la función” en caso de que un jerarca tenga “intereses contrapuestos”. Esta semana la firmarán también todos quienes ocupan un cargo de conducción en el ministerio.
La medida ya había sido puesta en práctica por el Fondo Nacional de Recursos (FNR), luego de que la Ley de Rendición de Cuentas, aprobada en 2012, lo exigió para quienes se relacionen técnica o financieramente con el fondo. Según Basso, que como ministro preside el FNR, 60% de los profesionales del fondo ya firmaron la declaración, pero advirtió que no lo ha hecho “un alto porcentaje de profesionales vinculados con los prestadores de salud que recetan medicamentos o solicitan técnicas que son financiadas por el FNR”.