El impulso inicial se remonta a 2016 y tiene nombre: la compañía de circo Khaos al Philo, que tuvo el propósito de dinamizar la vida artística del balneario Solís, un territorio que, fuera de la temporada estival, entra en una suerte de pausa, como recapitulan sus responsables, Carlos Dopico y Marcela Martínez. “El proyecto propone un punto de encuentro donde el arte circense, el teatro, la música, el cine y la palabra o sencillamente el gesto, dialogan con la comunidad local y con quienes llegan de visita”, dicen. Inspirado en la noción de “un lugar que no existe”, su Teatrito Solís (con el guiño im-plícito al gran escenario montevideano) “se instala como un espacio poético, itinerante y autogestio-nado, donde el caos creativo se convierte en acto cultural, siempre en sintonía con el entorno y con un profundo respeto por la naturaleza que lo rodea”.
El enclave, ubicado en Artigas, entre Las Flores y Argentina, fue desde entonces el paisaje que alber-gó la investigación escénica de su pequeña agrupación, abriéndose a talleres, funciones e incluso en-sayos al aire libre. “Todo sucedía bajo las estrellas. La dinámica en ese momento era armar una es-tructura de acrobacias aéreas, cuerdas de equilibrio amarradas entre los árboles y una platea en la que usábamos todo el mobiliario de la casa para confeccionar improvisados livings, desde donde vecinas y visitantes comenzaban a transformarse en público, tanto de obras más acabadas como de improvisa-ciones. En paralelo ofrecíamos talleres de arte escénico para todo público”, recuerdan.
En esa misma coordenada, durante la pandemia dieron forma a una obra en tiempos de encierro, pero al aire libre. Estrenaron en el Sodre el drama clownesco al que llamaron Cuento contigo, y luego fue parte de la selección nacional del Festival Internacional de Artes Escénicas. Tras su exhibición en Sa-la Verdi, las funciones recorrieron la Zitarrosa, el Florencio Sánchez, más algunas de las principales salas del resto del país. “En simultáneo, articulando con las embajadas francófonas, llegamos a escue-las de Florida, Nueva Helvecia y Montevideo”, apuntan, alcanzando otros públicos.
Como cualquier colectivo, el entorno requirió modificaciones y las fueron concretando: “En 2024, con una clara necesidad de espacio techado para la creación y residencia escénica, siguiendo con ta-lleres e intercambios con la comunidad, postulamos al Fondo de Infraestructuras Culturales del MEC”, cuentan. Eso les permitiría dar continuidad a las propuestas anuales, más allá de las condicio-nes climáticas. “El proyecto aspiraba a montar una estructura liviana, un domo, en el cual poder tener un espacio techado para el desarrollo escénico y el montaje aéreo desde distintos puntos. Implanta-mos esta enorme carpa geodésica de caños y lona impermeable en medio de un bosque de tacuaras”. Al año siguiente, aprovechando los baches entre ensayos de la nueva creación, doblaron la apuesta y se jugaron a montar un piso de madera, además de encarar la instalación eléctrica y los accesos al lu-gar. “Esto corrió por nuestra cuenta, mano a mano, tablón a tablón. Con el apoyo de la Escuela Expe-rimental de Circo, con su banco de préstamos, montamos gradas en torno al ruedo, lo que le dio al lugar una impronta de circo criollo”.
Foto: Difusión
¿Qué lugar ocupan los talleres? “Son el vínculo más cercano con la comunidad”, responden. “Gene-ramos espacios tanto para las infancias como para el público adulto. La propuesta va desde un acer-camiento y sensibilización a las artes escénicas hasta la formación específica o espacios de residen-cias escénicas bajo nuestra tutoría. Hemos generado desde talleres autofinanciados a la gorra o con colaboración fija hasta de participación gratuita”, explican. Cuando logran esto último, es gracias a la articulación con diversas entidades: el Municipio de Solís Grande, la Intendencia de Maldonado o, recientemente, a través de la Universidad de la República, llegando con el proyecto Del aula al esce-nario, destinado a 5º y 6º año de la escuela 14 de la zona. En cualquier caso, los talleres se desarrollan con la pedagogía “del devenir” fundada por Marcela Martínez en su Escuela Experimental de Circo XyZ en 2011. Este año recibieron algunas propuestas de docentes de la comunidad que están entrela-zando con las suyas.
Foto: Difusión
Aclaran que, si bien no están convocando, están abriendo el espacio: “Es una sutil diferencia. Podría funcionar sólo con la residencia de la compañía Khaos al Philo y sus talleres e intercambios de cerca-nía, ya que en Solís y sus alrededores vive muy poca gente. Abrimos el espacio porque consideramos que hay una necesidad de un diálogo cultural. En diciembre hicimos extensiva la invitación por medio de la Sociedad Uruguaya de Actores y a través de redes de artistas de la zona. No definimos una cura-duría explícita, pero sí está implícita en nuestra forma de trabajar”, agregan. Quienes necesiten un espacio pueden enviar mail a teatritosolis@gmail.com. Con la información que llega generan un catá-logo, tanto para ir programando como para proyectar articulaciones con otros espacios, armar festiva-les o encuentros que potencien las distintas propuestas.
En cuanto a las temporadas, aseguran que en este tiempo fueron consolidando espectadores fieles a los que, por la propia impronta de la vida en la costa, se va sumando público. “No llenamos la agenda de espectáculos o talleres por dos motivos: el primero, Solís es un lugar muy calmo y silencioso, donde la naturaleza está en primer plano. Por tanto, intentamos generar un espacio de convivencia que no resulte invasivo para la fauna o el vecindario. La segunda razón es no perder el foco del propósito del espacio: contar con un lugar de residencia para la creación de nuestra compañía”.
Marcela Martínez y Carlos Dopico.
Foto: Difusión
A veces las actividades son gratuitas, otras a la gorra, pero también hay shows que cobran entrada. La intención es generar la mayor participación posible y, en esa lógica, alternan modos de intercambio que permitan sostener el trabajo artístico y los gastos que se generan para mantener un escenario de estas condiciones.
Próximas actividades: domingo 18, lunes 19 y martes 20 de enero habrá un ciclo de talleres escéni-cos para infancias (de 6 años en adelante); el domingo 18, a las 21.30, Hugo Giachino y Carmen Mo-rán presentan Matrimonio al escabeche y el viernes 23, también a las 21.30, habrá una función de La incapaz. Ambos espectáculos son aptos para mayores de 12 años. Por más datos y reservas, comuni-carse al 099 556 096.
Semana británica en Maldonado
El legado y la cultura británicos se celebrarán en Maldonado del 19 al 25 de enero con actividades de acceso libre. La compañía Montevideo Players Society se presentará en una única función la noche del 24 a las 20.00 en el anfiteatro de La Azotea de Haedo con Love Letters, de A R Gurney, dirigido por Verónica Cortazzo y Eleonora Scoseria.
La agenda completa comprende una masterclass del chef Philip Berzins el martes 20, a las 8.00, en la Escuela Superior de Alta Gastronomía y esa noche, a las 20.00, una conferencia a propósito del 250º aniversario de Jane Austen en el Complejo Cultural Gorlero. El miércoles 21, a las 20.00, habrá otra conferencia, en ese caso sobre el buque HMS Agamemnon y la arqueología marítima en el Museo Francisco Mazzoni.
El jueves 22, a las 20.00, será el turno de la banda y cuerpo de danza de la Scottish Bagpipes en La Azotea de Haedo, en tanto que el viernes 23, a las 20.00, será el cierre de la exhibición Campo Aden-tro, seguida de la música celta de Morrigan en el Museo San Fernando.