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Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, el 8 de febrero, en el Levi's Stadium de Santa Clara, California.

Foto: Patrick T. Fallon, AFP

“Baila sin miedo, ama sin miedo”: histórica y desafiante actuación de Bad Bunny en el entretiempo del Super Bowl

4 minutos de lectura
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El presidente estadounidense Donald Trump definió el espectáculo, realizado completamente en español, como “el peor de toda la historia”.

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“Si hay parrilla, hay cerveza”, llegué a escuchar —mientras la pantalla mostraba una placa fija de una parrilla junto a una cerveza— antes de apretar el botón “Omitir” en la versión gratuita y cada vez menos conveniente de YouTube. Lo que no pude evitar (para eso tendría que existir otro botón) fue una odiosa comparación entre el aviso uruguayo y la tanda comercial del medio tiempo del Super Bowl del fútbol estadounidense de este domingo, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.

Aunque uno haya visto la película Mujeres amazonas en la luna, que incluye una parodia de las tandas en la transmisión de eventos deportivos, las del entretiempo de este Super Bowl 2026 sorprenden como la cosa más loca, creativa y absurda de todos los tiempos. Elijah Wood con un cuerno en la cabeza en un aviso de caramelos, un imitador de Neil Diamond esparciendo mayonesa en las mesas de un bar, Charli XCX y Rachel Sennott alucinando luego de consumir una latita de bebida probiótica, y dos caídas estrepitosas de Ben Stiller fueron solo algunos de los momentos más brillantes de la tarde-noche estadounidense, entre los dos tiempos del partido en el que los Seahawks de Seattle vencieron a los Patriots de New England para hacerse con el preciado tazón.

El show de Bad Bunny fue aún mejor. A esta hora se comenta que fue el más visto de la historia del evento y que alcanzó una audiencia mundial de 142 millones de espectadores.

El célebre comentarista deportivo de origen mexicano-estadounidense John Sutcliffe, desde el campo de juego, señaló: “El mensaje que mandó Bunny, te guste o no su música, en un mundo en el que todos se están peleando, fue muy importante, y se vale tener una lágrima y sentirse orgulloso de que Benito le cantó en español a la fiesta más importante de los norteamericanos”.

15 minutos

Los espectadores ingresamos al espectáculo presentado por Apple Music a través de una manzana multicolor que nos transportaba a una plantación de caña de azúcar instalada sobre el campo de juego, en una puesta en escena que recreaba un pueblo de Puerto Rico y la memoria vívida del cantante boricua. Como en un sueño en el que todo sale bien, la cámara siguió al artista y a la narración de sus canciones en momentos que recurrían a la celebración y el encuentro y mostraban los detalles más particulares de la cultura puertorriqueña, parte, a su manera, de la cultura latinoamericana. “Qué rico es ser latino. ¡Hoy se bebe!”, anunció un campesino, guitarra en mano, y a continuación —en una fuente cursiva típica de telenovela impresa sobre la plantación— se leía: “Benito Antonio Martínez Ocasio (Bad Bunny) presenta el espectáculo del medio tiempo del Súper Tazón”, así, en español.

Su recorrido, con la pelota ovalada bajo un brazo, comenzó con “Tití Me Preguntó”, entre puestos de piraguas (una bebida tradicional) y coco frío, una mesa de veteranos jugadores de dominó y el arco de una puerta imaginaria elevado con las manos de dos boxeadores. No demoró en sonar el intenso reguetón que puso a bailar a los participantes de una fiesta llena de sus amigos, entre ellos el actor Pedro Pascal, la actriz Jessica Alba y la cantante Karol G.

“Bienvenidos a la fiesta más grande del mundo entero”, anunció sobre el techo de una residencia en la que terminó hundido. La acción lo transportó a la intimidad de un hogar del que salió “música de puerto”, en fragmentos de Tego Calderón y Daddy Yankee.

El clásico “Hier encore”, del francés Charles Aznavour —incluido como sample en el comienzo de “Mónaco”— cambió el clima de festivo frenesí a etérea ensoñación para preparar el clima previo de una declaración romántica y un inmediato casamiento, con Lady Gaga como invitada de lujo. La cantante dejó una gran versión de “Die With a Smile” (“Muere con una sonrisa”), otro gesto para nada inocente, y luego bailó cuerpo a cuerpo con el boricua, que no pudo disimular su sonrisa.

Por su parte, Ricky Martin participó del evento con un fragmento de “Lo que le pasó a Hawái”.

América es una sola

Lo que siguió fue de lo más significativo, nunca por fuera de la declaración política del artista. Los detalles de la ceremonia familiar, como el de un niño dormido sobre una silla, los cortejos de acompañamientos intergeneracionales y, por supuesto, los bailes y los sonidos típicos de la plena y la salsa, fueron el fondo para el más explícito de los mensajes del cantante, en medio de los ataques temerarios del ICE, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas que ocurre ahora mismo en varias ciudades de Estados Unidos: “Baila sin miedo, baila sin miedo”, apuntó el artista, para seguir con reguetón y dembow. Bad Bunny venía de dejar claro lo que piensa del ICE en la ceremonia de los premios Grammy.

“Ahora todos quieren ser latinos, pero les falta sazón, batería y reguetón. Vine con mi corillo, que somos un montón”, resaltó en “El Apagón”, cerca del final, subido a una columna del alumbrado público, en uno de los mejores y más emotivos momentos de todo el espectáculo, cuya intensidad nunca decayó.

Mientras tanto, desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump expresaba: “Fue el peor medio tiempo de la historia” y “no representa los estándares estadounidenses”, aunque su vocera oficial había anunciado que su atención a esa hora iba a estar destinada a un show de Kid Rock, organizado por el oficialismo trumpista como respuesta al espectáculo organizado por la Liga de Fútbol Americano (NFL).

Por su parte, Bad Bunny definió el partido más importante del día con una declaración final. Después de “Café con ron”, dijo: “God bless America”, tomó nuevamente el balón en sus manos y continuó: “Sea Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela, Guyana, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Canadá y Estados Unidos”, entre la lista completa de los países de las Américas. “Seguimos aquí”, remarcó, y en un mensaje que la cámara solo fugazmente dejó ver, el balón en sus manos permitía leer: “Together we are America” (“Todos juntos somos América”).

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