La misión oficial a China, encabezada por el presidente Yamandú Orsi, marcó un punto de inflexión en la forma en que Uruguay concibe su cooperación internacional en ciencia, tecnología e innovación. Por primera vez, el Estado articuló a buena parte del ecosistema científico –organismos de investigación, agencias públicas y universidades– con una agenda común orientada a fortalecer la bioeconomía, acelerar la incorporación de tecnología al sector productivo y sentar las bases de un modelo de desarrollo más sostenible y de largo plazo.
Desde los principales organismos del sistema de innovación coincidieron, en diálogo con la diaria, en que el viaje expresó una apuesta estratégica: pasar de vínculos fragmentados y acuerdos declarativos a alianzas estructurales con uno de los países que hoy lideran la producción científica y tecnológica a nivel global.
La cooperación en áreas como agro, biotecnología, digitalización, gestión del agua y tecnologías emergentes apareció durante este viaje como una “palanca” para aumentar la productividad, “anticipar riesgos” asociados al cambio climático y convertir el conocimiento en soluciones concretas para el desarrollo del país, indicaron.
El presidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Miguel Sierra, subrayó que se trata de la “primera vez” que distintos actores del sistema uruguayo de ciencia y enseñanza viajan de forma coordinada en una misión de este tipo. “El gobierno está dando una señal clave sobre la importancia de la ciencia, la tecnología y la innovación para Uruguay”, afirmó, al tiempo que señaló que en el vínculo con China emergen “nuevas dimensiones que cobran cada vez más protagonismo”.
Al trabajo que el INIA ya venía desarrollando con China en materia de germoplasma para la soja y ganadería sostenible se suma ahora la digitalización aplicada a los pastizales, un eje que, según Sierra, funcionará como “palanca” para el aumento de la productividad y la sostenibilidad del sector agropecuario. “Buscamos relacionarnos con un socio que hoy está en el primer nivel mundial en términos científicos, para potenciar un motor de desarrollo sostenible y de alta productividad para Uruguay”, agregó.
El jerarca destacó además que la misión se inscribe en una visión de futuro centrada en la bioeconomía. “No se trata solo de producir alimentos como soja o carne, sino también de impulsar bioindustrias y servicios vinculados al agro”, señaló.
Por su parte, el presidente del directorio de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), Álvaro Brunini, sostuvo que el viaje representó un cambio en la forma de abordar este tipo de misiones. “Si bien forma parte de las tradicionales visitas de Estado, en esta oportunidad hubo un énfasis muy fuerte en ciencia, tecnología e innovación”, remarcó, y destacó la participación de referentes del INIA, el Instituto Nacional de Carnes (INAC), la Universidad Tecnológica (UTEC), la Universidad de la República (Udelar) y Uruguay Innova.
Brunini resaltó la firma de múltiples acuerdos y las reuniones con universidades, centros y parques tecnológicos, y señaló que el desafío ahora será avanzar hacia la “operacionalización” de esos compromisos, definiendo proyectos concretos de investigación, intercambio académico y cooperación bilateral. “Este viaje es parte de un trabajo de largo plazo y de una política de Estado en la relación con China, y muestra el énfasis que el gobierno les asigna a la ciencia y la innovación como pilares del desarrollo”, afirmó.
Destacó que hubo interés en áreas como la biotecnología, la robótica, alimentos y logística. “Uruguay es bien conocido en el mundo por la transición energética y China también es reconocido por su apuesta a los autos eléctricos. Sin duda hay un conjunto de áreas muy relevantes de cooperación”, agregó.
En la misma línea, el consejero de la UTEC Álvaro Pena destacó la relevancia de la misión para todo el sistema de ciencia, tecnología e innovación. “Nos permite pasar de una lógica de contactos puntuales a una cooperación estratégica en áreas donde Uruguay necesita acelerar capacidades en temas centrales como agua, energía, monitoreo ambiental, educación digital y tecnologías emergentes”, sostuvo.
“Esperamos que estos acuerdos que estamos desarrollando [...] amplíen las oportunidades de más uruguayas y uruguayos en el corto plazo, pero también con una lógica de futuro. [...] El objetivo final es que Uruguay no solo reaccione a los desafíos, sino que tenga capacidad de anticipar”, agregó.
Los acuerdos
La misión oficial concluyó esta semana con la firma de una veintena de acuerdos en materia de ciencia, tecnología, innovación y desarrollo productivo. El canciller Mario Lubetkin subrayó que los memorandos firmados abarcan áreas tan diversas como el agua, la seguridad alimentaria, el arte y la innovación tecnológica.
En ese marco, la ANII suscribió un memorando de entendimiento con la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China (NSFC) para impulsar proyectos de investigación básica y aplicada, el intercambio de investigadores, materiales e información, así como la difusión conjunta de resultados científicos. Según la agencia, el acuerdo abre nuevas oportunidades de cooperación bilateral y de fortalecimiento de capacidades en todas las áreas del conocimiento, al tiempo que promueve la movilidad y el desarrollo profesional de los investigadores uruguayos.
El Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), por su parte, avanzó en acuerdos con instituciones chinas, entre ellas BGI Group, la Universidad Forestal de Beijing y el Instituto de Neurociencias de la Academia China de Ciencias, con el objetivo de desarrollar proyectos conjuntos en genómica, microbiología, neurociencias, cáncer, ecología, biotecnología, genética, así como de establecer laboratorios binacionales.
En el plano productivo, el INIA firmó acuerdos con la Academia China de Ciencias Agrícolas para la evaluación agronómica y la gestión comercial conjunta de materiales de soja, y con la Universidad de Agricultura de Qingdao para la creación de un laboratorio conjunto de agricultura de pastizales.
La Udelar y la UTEC también concretaron una amplia batería de memorandos con universidades e institutos chinos en áreas que van desde inteligencia artificial, bionanomedicina y gestión del agua, hasta artes, educación digital y transferencia tecnológica.
La misión oficial a la República Popular China estuvo integrada por Sierra, Brunini, el líder del programa Uruguay Innova, Bruno Gili, el titular de la nueva Secretaría Nacional de Ciencia y Valorización del Conocimiento, David González, y el rector de la Udelar, Héctor Cancela, entre otros.
INIA
El objetivo que persiguió el INIA fue seguir profundizando la colaboración con China, afirmó Sierra. “Estamos en una fase de laboratorios conjuntos: ya trabajábamos en soja y ganadería sostenible, y ahora incorporamos los pastizales. La idea es superar la etapa inicial de conocimiento mutuo para avanzar hacia la movilidad de investigadores y proyectos compartidos”, señaló.
En ese marco, el organismo prevé definir líneas de trabajo comunes, invertir en infraestructura y postular a fondos competitivos tanto a nivel nacional como internacional.
Entre los resultados concretos del viaje, Sierra destacó el acuerdo para desarrollar granjas demostrativas de tecnología china en Uruguay y trabajar con nuevos materiales de soja orientados a aumentar la productividad por hectárea y el contenido proteico del grano. A futuro, agregó, se evalúa ampliar la cooperación a temas como sequía, resistencia a plagas y fertilización.
“También buscamos obtener materiales adaptados a las condiciones asiáticas, tanto en un contexto de cambio climático como en función de los gustos y necesidades de los consumidores, particularmente en los mercados de carne porcina y vacuna”, agregó.
Para el INIA, el memorando de entendimiento firmado con la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China apunta a promover un abordaje integral de la producción de alimentos. “Queremos una mirada holística que incluya la gestión del suelo, del agua y de la biodiversidad, pero también una reflexión ética sobre el uso de las tecnologías, incluida la inteligencia artificial. No se trata solo de eficiencia productiva, sino de considerar sus impactos sociales, ambientales y éticos”, subrayó.
En esa misma línea, el INIA firmó un memorando con la Universidad de Agricultura de Qingdao para la creación del Laboratorio Conjunto de Agricultura de Pastizales, orientado a la mejora genética, la biotecnología vegetal, la producción y utilización de forrajes y la agricultura digital. Sierra destacó la relevancia estratégica de este eje: “Los pastizales son el bioma más importante de Uruguay y de la región pampeana, y además este es el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, liderado por Uruguay y Mongolia según la FAO”.
El jerarca señaló que el desafío es combinar el aumento de la producción con la conservación de un bioma que es “patrimonio natural”, incorporando herramientas digitales para un uso responsable del campo natural, el desarrollo de pasturas mejoradas y la adaptación a los impactos del cambio climático, como la tropicalización de las temperaturas y la aparición de nuevas enfermedades y plagas.
Por último, Sierra destacó la dimensión formativa de los acuerdos alcanzados y el rol de los jóvenes investigadores. “Esta plataforma tiene que ser un espacio de formación para jóvenes de Uruguay y China. Ellos van a ser los embajadores del futuro relacionamiento entre ambos países y quienes impulsen nuevos acuerdos. Al final, las relaciones entre países se construyen a partir de vínculos entre personas que identifican desafíos compartidos”, concluyó.
UTEC
Para la UTEC, durante el viaje se logró impulsar “relaciones institucionales de alto nivel con China” y se constató una “apertura muy importante” de universidades y centros de investigación con “capacidades avanzadas”, remarcó Pena.
“Hemos pasado de conversaciones exploratorias a agendas consolidadas, y eso se traduce en los memorandos o convenios que se han firmado, que no son una declaración, sino que representan un esquema de trabajo de alianza estratégica para el desarrollo en áreas prioritarias para el país y con foco en proyectos aplicados”, afirmó.
En referencia a los dos acuerdos suscritos por UTEC para impulsar una cooperación científico-tecnológica en temas de agua, Pena sostuvo que es de una “enorme relevancia” para Uruguay porque los desafíos en torno al recurso hídrico entre ambos países son “compartidos”. El país enfrenta retos ante eventos extremos e infraestructura en materia de agua. “Por eso hay una firma de un acuerdo con uno de los institutos del agua que desarrolla todos los desafíos de infraestructura vinculados al agua en China. Es un instituto con gran capacidad en hidrología aplicada, lo que nos puede ayudar con el pronóstico de inundaciones y sequías, herramientas para la planificación y priorización de obras, tecnologías para riego eficiente y formaciones en temas más específicos de cambio tecnológico”, destacó.
Asimismo, la UTEC firmó un memorando de entendimiento con la Universidad Forestal de Beijing, que pretende fomentar la cooperación científica y crear un laboratorio conjunto en temas de bioeconomía, sostenibilidad, asesoramiento remoto y gestión de plagas forestales y agrícolas.
“El laboratorio conjunto en teledetección de plagas implica tener una política de anticipación y de mejor gestión del riesgo. En agro y en forestación, llegar tarde cuesta caro en términos de rendimiento, sanidad, exportaciones, empleo. Por tanto, un laboratorio conjunto puede aportar modelos para identificar anomalías con información satelital y uso de drones, como el estrés hídrico, el estado de la vegetación”, afirmó Pena.
Además, permite tener sistemas de alerta temprana para apoyar las decisiones que se tomen en el campo y formar equipos uruguayos capaces de operar y adaptar las herramientas tecnológicas, resaltó. “No es incorporar tecnología por el hecho de simplemente tenerla, sino que en concreto implica menor pérdida productiva, respuesta más rápida y mejor información para tomar decisiones”, agregó.
Asimismo, autoridades de UTEC junto con el Parque de las Ciencias visitaron la empresa china BGI, especializada en estudios genómicos y análisis clínicos que comenzó a finales de los 90 con investigaciones que contribuyeron a la secuenciación a nivel mundial del primer genoma humano.
“Una vez que habían comprendido cuál era el potencial que tenía el conocimiento de la genómica, permitieron también secuenciar otras especies, como las variedades de arroz que se producen en China, y después fueron evolucionando también a temas de salud humana. Fue tanto su crecimiento que el país consideró la biotecnología como un tema clave para el desarrollo de China”, relató Pena.
Actualmente, la empresa utiliza nanobots para la secuenciación de un gran volumen de datos biológicos que permite pensar en una genómica poblacional, lo que implica la información no solo de un individuo, sino de toda la sociedad, explicó.
“De hecho, se han trazado en China el objetivo de secuenciar al menos el 10% de la población. Esto tiene que ver también con los avances que están ocurriendo hoy en día en el mundo para una salud mucho más personalizada en base a información genética. Allí hay que pensar las oportunidades que puede haber de un trabajo conjunto. De hecho, BGI cerró un acuerdo con el Instituto Clemente Estable y el espíritu es que se puedan seguir estrechando los lazos en lo que tiene que ver con biotecnología”, agregó.
Por último, se concretó un acuerdo entre la UTEC, la Universidad Tecnológica de Dongguan y el Centro de Transferencia de Tecnología China-Latinoamérica que crea un mecanismo de campus internacional. “Estamos convencidos de que esta proyección a un campus internacional, sobre todo para la ciudad de Rivera, [...] es estratégica para promover programas conjuntos y movilidad de estudiantes, docentes, emprendedores, atraer proyectos y laboratorios aplicados al Parque Tecnológico del Norte”, afirmó Pena, y dijo que en dicha ciudad del norte del país se impulsa la robótica, la inteligencia artificial y la ingeniería de datos para generar una “industria moderna que sea parte del motor de desarrollo de Uruguay en los próximos años”.