Pablo Carrasco advierte que se siente cada vez menos libre

El expropietario de Conexión Ganadera se quejó porque primero no le permitieron hacer negocios, luego le prohibieron salir del país y ahora ni siquiera puede pisar la calle.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

La Justicia decretó el jueves la prisión preventiva para Pablo Carrasco por estafa y lavado de activos, en el marco de la causa de Conexión Ganadera. Tras sus primeros tres días en prisión, el exempresario publicó una carta a través de sus familiares en la que denunció “el estado de total abandono en el que se encuentra la protección de la libertad como valor supremo en Uruguay”. “Ni siquiera han pasado cinco meses desde que la izquierda volvió al poder y yo ya me siento menos libre. Queridos compatriotas, debemos tener cuidado. No pensemos que este progresismo de libertades a medias es diferente del estalinismo castrista chavista que nos acecha”, escribió el expropietario de Conexión Ganadera.

Carrasco aclaró, de todos modos, que este proceso de “pérdida gradual pero sostenida de nuestras libertades” no comenzó con la llegada del Frente Amplio al poder. “Desgraciadamente, ya desde el gobierno de la coalición multicolor yo había empezado a notar ciertos ataques hacia mis libertades, que, como no podía ser de otra manera, se ensañaron en primer lugar contra mi libertad de empresa. Pero con la llegada de la izquierda al poder este proceso se radicalizó. Al principio me prohibieron hacer negocios, después empecé a tener problemas para salir del país, después para salir de mi casa y ahora soy lisa y llanamente un preso político que no puede poner un pie en la calle. Me siento cada vez menos libre. Tengan cuidado, porque también les va a pasar a ustedes”.

La defensa: “El lavado de activos no existe porque el dinero siempre es puro”. Pablo Carrasco, teórico de la libertad.

¿Te interesa el humor de la diaria?
None
Suscribite
¿Te interesa el humor de la diaria?
Recibí la newsletter de Humor en tu email todos los sábados.
Recibir