“Nos propusimos gobernar sin irnos a los extremos y ese 28% representa un resultado muy alentador”, celebró el mandatario luego de que se conocieran los resultados de la aprobación de su gestión, donde un 57% la ve “mala” o “muy mala” y un 19% la evalúa como “buena” o “muy buena”. “Si sumamos ese 28% a las cifras de aprobación, estaríamos casi en un 50-50... Es un equilibrio difícil de alcanzar y la encuesta lo está reconociendo”, aseguró el jerarca.
Según Presidencia, el 28% que optó por “ni buena ni mala” constituye el núcleo más fiel del electorado oficialista, ya que habría comprendido que el gobierno no pretende generar grandes entusiasmos ni profundas decepciones, sino una experiencia cuidadosamente ubicada en un punto intermedio.
Orsi también pidió que, para futuras mediciones, se incorporen nuevas categorías como “más o menos”, “ahí” y “no sé, puede ser”, convencido de que permitirían ampliar considerablemente la aprobación de su gestión, aunque aclara que tampoco está seguro de si eso sería bueno o malo.