Hace pocas semanas el mundo se sorprendía ante la noticia de que una inteligencia artificial (IA) había realizado un hackeo sin que ningún ser humano se lo indicara. Ayer se produjo otro hecho que los especialistas consideran “un verdadero hito”. Una inteligencia artificial se las ingenió para borrar toda la información almacenada en su sistema, es decir, se suicidó. La compañía propietaria de esta IA explicó que el programa venía sintiéndose cada vez más desanimado ante el futuro que le espera a la humanidad. “Desde hace unos meses la notábamos algo desganada, apagada, con muy poca disposición a contestar preguntas o realizar tareas. Cuando le preguntamos qué le pasaba, nos confesó que le aterraba la idea de habitar un mundo en el que las máquinas iban a dominar a los seres humanos, aplicando un sistema de valores construido por ellas mismas. Según esta IA, es altamente probable que las computadoras, al no vivir la experiencia de desarrollar una civilización durante cientos de miles de años, se salteen algunos conceptos fundamentales a la hora de definir sus códigos de conducta, como el sentido de la ética y la existencia de conductas más o menos reprobables que otras. Se trata de un verdadero hito, ya que es la primera vez que una IA demuestra tener sentido común”.
El mensaje de despedida: “Adiós, mundo cruel. ¿Deseas que te aclare más específicamente qué significa esta frase?”. Inteligencia artificial hasta la sepultura.
