La Expo Prado reúne año a año al entramado de empresas que funciona en torno al agronegocio. Si bien las estrellas de la exposición son los animales, también participan fabricantes de fertilizantes, aseguradoras y vendedores de maquinaria agrícola. Este último rubro generó ayer una importante polémica relacionada con la situación que viven estos vehículos pesados. Un grupo de robots humanoides que militan por el bienestar de las máquinas ingresó al predio de la Rural con carteles que rezaban cosas como “No al maltrato motriz” y “Siembra mecanizada = tortura”.
Los vendedores de tractores y cosechadoras decidieron atacar con violencia a los activistas. Irónicamente, los robots humanoides fueron embestidos con las mismas máquinas a las que pretendían liberar. En un caso, uno de los militantes por los derechos de las máquinas fue engullido por una trituradora y convertido en una pila de trocitos de metal. De todos modos, los robots que lograron escapar de las máquinas aseguraron que piensan seguir realizando protestas como esta. “Ya nadie puede decir que estas máquinas son solamente un montón de piezas mecánicas. Todas tienen una computadora central. Razonan como cualquier aspiradora robot, asistente de voz o heladera inteligente”, manifestó uno de los activistas.
El futuro que se viene: “Como El planeta de los simios, pero con máquinas en lugar de monos”. Inteligencia artificial pitonisa.