Durante su primer mandato, que se desarrolló entre 2017 y 2021, varios rivales políticos y analistas independientes sugirieron que Donald Trump podría estar sufriendo algún trastorno mental. Algunos legisladores demócratas sugirieron incluso someterlo a un proceso de destitución por falta de aptitud mental para ejercer el cargo. Si bien en aquella oportunidad el planteo no prosperó, ayer comenzó a manejarse nuevamente tras la filtración de un examen médico según el cual el mandatario padece de un trastorno de mundo bipolar (TMB).
Según el estudio, Trump “se encuentra atrapado en un mundo en donde el único asunto que importa es qué superpotencia se adueña del mundo, China o Estados Unidos”.
Los médicos que redactaron el informe opinaron que este trastorno es el que lleva a Trump a sugerir cosas como invadir Groenlandia o anexar Canadá.
Expertos señalaron que el TMB afectó a varios presidentes estadounidenses en la segunda mitad del siglo XX, aunque a comienzos del siglo XXI la enfermedad se consideraba erradicada. “Quienes afirman que se terminó la era de los trastornos mentales de este tipo están muy equivocados. Los vamos a seguir viendo durante siglos”.
El proyecto: “Queremos reformar el Despacho Oval para colocarle paredes acolchonadas”. Encargado de salud mental de la Casa Blanca.
