Al salir, Barrera dijo que la situación de Saravia se enmarca en un “claro caso de legítima defensa” y agregó que el jugador aurinegro “en ningún momento ni golpeó ni generó una provocación que pudiera dar lugar a algún tipo de agresión ilegítima”.
En esa línea, señaló que pidió el archivo de la causa contra el jugador, lo que será analizado por el fiscal Fernando Romano.
Barrera recordó que la definición sobre el ingreso y la permanencia en la llamada lista negra, que limita el ingreso a espectáculos deportivos, es una facultad de la Asociación Uruguaya de Fútbol y no de la Fiscalía, y señaló que su cliente no fue ingresado en esa lista.
La decisión descartó la legitimación activa de los demandantes como representantes de la empresa india en su reclamo de 3.500 millones de dólares contra el Estado