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Centro de reclusión La Tablada. (archivo, diciembre de 2021)

Foto: Alessandro Maradei

Dos militares están prófugos de la Justicia por el asesinato de Omar Paitta

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La jueza Isaura Tórtora procesó con prisión al militar en situación de reforma Enrique Uyterhoeven y pidió la captura internacional de los fugados.

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La jueza penal de 27° turno, Isaura Tórtora, procesó con prisión al militar en situación de reforma Enrique Uyterhoeven por el homicidio del militante comunista Omar Paitta, ocurrido en octubre de 1981 en el centro de torturas La Tablada. También fue procesado con prisión domiciliaria el militar retirado Alberto Lombardi por un delito de homicidio en calidad de coautor, según informaron a la diaria fuentes judiciales.

En la sentencia, Tórtora señala que no pudo pronunciarse por la responsabilidad de los militares Juan Manuel Pagola y Juan Carlos Esponda, dado que no pudieron ser ubicados, y se dispuso el cierre de fronteras, averiguación de paradero y orden de captura a nivel nacional e internacional.

En cuanto a la responsabilidad de Uyterhoeven, que operaba en el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) bajo el alias de “Ulises”, la jueza se remite a las declaraciones del militar, quien admitió haber desempeñado funciones en dicho centro clandestino de reclusión. Uyterhoeven, que cumple prisión preventiva por privación de libertad y abuso de autoridad contra los detenidos en otras causas vinculadas a La Tablada, fue reconocido por varias de las víctimas del terrorismo de Estado como integrante del operativo de su detención, interrogatorio y torturas.

El fallo de primera instancia señala que Alberto Lombardi dijo en un primer momento que, cuando ocurrió la detención y el asesinato del Paitta, estaba “embarcado”, señalando que había salido en febrero de 1981. Sin embargo, el legajo personal de Lombardi da cuenta de su actuación en 1981 como oficial del OCOA en La Tablada, por lo que el militar se corrigió: “Capaz que me embarqué en 1982 y no en 1981 como mencioné”.

“En la oportunidad este Señor Oficial participa en una Operación Especial de Inteligencia desarrollada por el OCOA. Se desempeña en la misma con total solvencia. Demuestra compañerismo, conocimiento de los reglamentos y claro concepto en el desempeño de las obligaciones”, señala el legajo de Lombardi, fechado el 24 de setiembre, tres días después del operativo de detención de Piatta. Además, en su legajo es felicitado por la elaboración de “un memorándum de inteligencia (de su especialidad como analista en el área psicosocial) que excede, por la profundidad de su contenido, los parámetros ordenados”.

“De la documentación y testimonios surge la detención y los consiguientes interrogatorios practicados a la víctima mediante tratos crueles, inhumanos y degradantes con fuertes apremios físicos, y surge que los encausados tuvieron participación en los mismos. Ello teniendo presente la función que desempeñaban en la época en estudio, esto es, Oficiales de OCOA en la División Informaciones u Operaciones, en los operativos llevados adelante contra integrantes del PCU y de la UJC”, señala la sentencia.

“Si bien no se tiene certeza en cuanto a la identificación concreta de quién detuvo o interrogó a Paitta, lo cierto es que actuaron en la etapa preparatoria sin la cual el deceso de la víctima no hubiera acaecido”, agregó.

Sobre los militares prófugos, la sentencia señala que Juan Carlos Esponda declaró realizar tareas administrativas en el OCOA, cuando su legajo lo ubica como ayudante del coronel Pedro Goñi, jefe del OCOA, y es reconocido porque “luego de paciente labor de inteligencia participa en el resultado final de la misma a través de un operativo exitoso”. “Por trabajos extraordinarios en el OCOA se le debe utilizar en servicios especiales, los que lleva a cabo sin desatender sus directivas concretas, por lo que no se entorpece ni atrasa el trámite diario de su Oficina”, señala su legajo días después de los operativos de detención de varios militantes comunistas en setiembre de 1981.

En cuanto a Juan Manuel Pagola, quien también dijo cumplir tareas administrativas en el OCOA, la sentencia destaca de su legajo personal el reconocimiento a su trabajo como jefe de la División Inteligencia, por “una eficaz labor conjuntamente con sus subordinados ya sea dentro de las tareas de su competencia como las de inteligencia, sentido práctico, responsabilidad, capacidad para el mando, el gobierno y la administración”.

Omar Paitta, de 39 años, fue secuestrado el 21 de setiembre de 1981 y murió como consecuencia de la tortura en La Tablada el 1° de octubre de 1981. Tenía tres hijos, era obrero de la construcción, integrante del Sunca y secretario del Regional 3 del PCU.

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