Las autoridades cubanas anunciaron este domingo que en hora pico, al anochecer, los apagones afectarían al 51% de su territorio. Estas previsiones de la empresa estatal Unión Eléctrica, publicadas en la prensa oficial, son cotidianas. Lo eran antes de que Estados Unidos comenzara a capturar barcos con petróleo que partían desde Venezuela y abastecían a la isla. Pero esas acciones alejaron todavía más la posibilidad de un alivio a corto plazo. En la última semana, con Washington en control del petróleo venezolano, la situación se agravó.
Mientras los apagones hunden la economía y aumentan el malestar de la población, el presidente estadounidense, Donald Trump, le advirtió al gobierno cubano que le conviene negociar.
Días atrás, Trump había dicho que no cree que sea necesaria una intervención militar de su país en Cuba porque la situación actual basta para conducir a una caída del gobierno y un cambio en la situación política del país. Pero este domingo se refirió a medidas de presión y advirtió en una publicación en sus redes, escrita en mayúsculas: “¡No habrá más petróleo ni dinero [de Venezuela] para Cuba! ¡Cero!”.
Trump dijo que la isla estuvo “viviendo durante años” gracias al crudo y la ayuda económica que le daba Venezuela a cambio de “servicios de seguridad”, y agregó: “¡Pero ya no más!”.
Del mismo modo en que Cuba brindaba a otros países servicios de médicos cubanos, a Venezuela también le aportaba personal de seguridad. En referencia a estos funcionarios, el presidente estadounidense dijo en su red Truth Social, que “la mayoría de esos cubanos están MUERTOS por el último ataque de Estados Unidos”, en el que fueron capturados el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
Según el gobierno de la ahora presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en esa operación, el sábado 3, murieron 56 militares, 32 de ellos cubanos, que se encargaban de la custodia personal de Maduro.
El presidente estadounidense afirmó que ahora Venezuela cuenta con el ejército “más poderoso” del mundo, el de su país, para protegerse, y “ya no necesita protección” de “los matones y extorsionadores que los mantuvieron secuestrados durante tantos años”.
“Les sugiero [a las autoridades cubanas] que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, agregó.
También en su cuenta en Truth Social, Trump comentó una publicación de un usuario que afirmó: “Marco Rubio [el secretario de Estado estadounidense] será el presidente de Cuba”. En respuesta, Trump publicó: “¡Suena bien para mí!”.
Rubio es uno de los altos funcionarios que quedaron a cargo de controlar al gobierno venezolano y su petróleo, y durante años ha sido una de las figuras más destacadas de la política estadounidense en enfocar su discurso en contra del gobierno de Cuba.
El actual jefe de la diplomacia es hijo de inmigrantes cubanos e impulsó, tanto como integrante del Congreso como del Ejecutivo, numerosas acciones de Washington contra Cuba y Venezuela.
En respuesta a los dichos de Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, manifestó en un mensaje en la red X: “El derecho y la justicia están de parte de Cuba. Estados Unidos se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no sólo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero”.
“Cuba no recibe ni ha recibido nunca compensación monetaria o material por los servicios de seguridad que haya prestado a algún país”, dijo. “A diferencia de Estados Unidos, no tenemos un gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros estados”, agregó.
Afirmó, además, que en cuanto al petróleo, Cuba tiene derecho a “importar combustible desde aquellos mercados dispuestos a exportarlo y que ejercen su propio derecho a desarrollar sus relaciones comerciales sin la interferencia o la subordinación a las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos”. Por el momento, ciertas cantidades de petróleo le llegan a Cuba desde México y Rusia.
También el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió a las amenazas de Trump y dijo que “quienes convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas, no tienen moral para señalar a Cuba en nada”.
“Quienes culpan a la Revolución de las severas carencias económicas que padecemos deberían callar por vergüenza”, porque “son fruto de las draconianas medidas de asfixia extrema que Estados Unidos nos aplica hace seis décadas y amenaza con superar ahora”, dijo.
Díaz-Canel agregó que, a diferencia de Estados Unidos, Cuba “no agrede” ni “amenaza”, sino que “se prepara, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”.