Si observamos el mundo en su conjunto, se está acelerando la evolución de las profundas transformaciones globales no vistas en un siglo, muchas de las cuales carecen de precedentes. Por un lado, el mundo enfrenta una marcada inestabilidad e incertidumbre. Las prácticas hegemónicas, autoritarias e intimidatorias, como imponer la voluntad del más fuerte, apropiarse de los beneficios mediante la coerción y perseguir el juego de suma cero, generan graves perjuicios.
Al mismo tiempo, se agravan los déficits de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza, y la situación internacional y regional entra en una nueva etapa de turbulencias y cambios. Por otro lado, la tendencia histórica hacia la paz, el desarrollo, la cooperación y el beneficio mutuo es imparable. La aspiración de los pueblos y las tendencias generales de la época determinan que el futuro de la humanidad será, en definitiva, luminoso. La orientación general del desarrollo y el progreso de la humanidad no cambiará; tampoco lo hará la lógica fundamental de una historia mundial, ni la tendencia general de una comunidad internacional cuyo destino está estrechamente interconectado.
Vivimos en una época llena tanto de desafíos como de esperanzas. La causa de la paz y el desarrollo de la humanidad ha llegado a una nueva encrucijada. ¿Unidad o división? ¿Paz o conflicto? ¿Cooperación o confrontación? Los pueblos de todos los países deben tomar una decisión, y China también ha presentado sus propias propuestas. China mantiene firmemente los principios de independencia, apertura, inclusión, equidad, justicia, cooperación y beneficio mutuo; persigue el objetivo de su política exterior de salvaguardar la paz mundial y promover el desarrollo común; aplica decididamente una política exterior independiente y pacífica; impulsa la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad; promueve los valores comunes de toda la humanidad, y lleva adelante la Iniciativa Global para el Desarrollo, la Seguridad, la Civilización y la Gobernanza Global. Estas cuatro iniciativas se complementan entre sí y conforman un conjunto orgánico que busca promover la prosperidad mediante el desarrollo, garantizar la estabilidad a través de la seguridad, fomentar la confianza mutua mediante el intercambio entre civilizaciones y alcanzar la equidad a través de la gobernanza. De este modo, aportan una valiosa estabilidad y energía positiva a un mundo marcado por la incertidumbre y las turbulencias.
En cuanto a las relaciones entre China y Estados Unidos, una de las relaciones bilaterales más importantes del mundo actual, China busca fortalecer el diálogo y la cooperación y gestionar adecuadamente sus diferencias. Por invitación del presidente estadounidense, Donald Trump, el presidente Xi Jinping le realizó con éxito una visita de Estado en setiembre. Ambos jefes de Estado intercambiaron en profundidad sus puntos de vista sobre cuestiones de gran importancia para las relaciones bilaterales, así como para la paz y el desarrollo mundiales, y alcanzaron una serie de consensos importantes, entre ellos el compromiso de construir conjuntamente una “relación China-Estados Unidos constructiva de estabilidad estratégica sobre la base del respeto, la equidad y la reciprocidad”. Estos consensos no solo responden a los intereses fundamentales de ambos pueblos, también contribuyen a la paz, la estabilidad y la prosperidad mundiales.
China y los países de América Latina y el Caribe son miembros importantes del Sur global. La independencia y la autonomía constituyen una gloriosa tradición compartida; el desarrollo y la revitalización son derechos naturales de ambas partes, y la equidad y la justicia representan aspiraciones comunes. En 2024, China y América Latina y el Caribe pusieron en marcha conjuntamente los Cinco Programas, abriendo un nuevo capítulo en la construcción de una comunidad de futuro compartido entre ambas partes.
Aunque China y Uruguay están separados por vastos océanos, comparten afinidades en sus concepciones y mantienen una profunda amistad. Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1988, los vínculos entre ambos países se han desarrollado de manera estable y saludable, aportando beneficios concretos a sus respectivos pueblos. En los últimos años, gracias a los esfuerzos conjuntos de ambas partes, las relaciones han alcanzado un nuevo nivel y en 2023 fue elevada a una relación de asociación estratégica integral, dando paso a una nueva etapa de intercambios y cooperación.
El término integral significa que ambos países mantienen una estrecha cooperación en ámbitos como la política, la economía y el comercio, la ciencia y la tecnología, la cultura, la educación, los medios de comunicación y la juventud, al tiempo que refuerzan su apoyo mutuo en los asuntos internacionales y regionales. Representantes de los gobiernos, partidos políticos, empresas, círculos académicos y otros sectores sociales coinciden en valorar y respaldar el continuo avance de las relaciones bilaterales.
El término estratégica significa que la amistad y la cooperación entre ambos países no responden a circunstancias pasajeras ni se limitan a asuntos puntuales, sino que constituyen una cuestión de importancia a largo plazo. Esto refleja plenamente la esencia de una relación basada en el respeto mutuo y el beneficio recíproco. La amistad se consolida, la cooperación se profundiza y estos principios han arraigado en el corazón de ambos pueblos, convirtiéndose en un consenso firme. Independientemente de los cambios que se produzcan en la situación internacional y regional, la amistad y la cooperación se transmitirán y fortalecerán de generación en generación.
Desde la asunción del presidente Yamandú Orsi, las relaciones entre China y Uruguay han registrado nuevos avances. En febrero de este año, por invitación del presidente Xi Jinping, el presidente Orsi realizó una visita a China. Los dos jefes de Estado alcanzaron importantes consensos sobre la profundización de la asociación estratégica integral entre ambos países. Durante la visita, las dos partes suscribieron y acordaron 19 documentos de cooperación en diversos ámbitos, entre ellos el comercio, la promoción de inversiones y la innovación científica y tecnológica, lo que ha dado un nuevo impulso a la cooperación práctica bilateral en todos los sectores.
Uruguay mantiene desde hace tiempo su adhesión al principio de una sola China, posición que quedó reflejada en el comunicado conjunto emitido por los dos países durante la visita mencionada. Los intercambios de alto nivel entre ambas partes son frecuentes. Ding Xuexiang, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y vice primer ministro, visitó Uruguay el año pasado. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin; el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; y la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, entre otros altos funcionarios uruguayos, han visitado China. Todo ello ha contribuido a profundizar de manera continua la confianza política mutua entre ambos países.
En la actualidad, las relaciones entre China y Uruguay atraviesan el mejor momento de su historia. China está dispuesta a seguir profundizando la confianza política mutua con Uruguay sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio recíproco.
China está dispuesta a compartir con Uruguay las oportunidades y los frutos del desarrollo, en beneficio de los pueblos de ambos países. En 2025, las exportaciones uruguayas a China alcanzaron los 3.500 millones de dólares estadounidenses, un aumento interanual del 11,8%. China se mantuvo por 14 años consecutivos como el principal mercado de exportación de Uruguay. Asimismo, China ofrece a Uruguay amplios programas de capacitación, contribuyendo de manera sostenida al desarrollo social y económico del país mediante el intercambio de experiencias y tecnologías avanzadas.
Ambos países completaron satisfactoriamente la segunda fase del Proyecto de Asistencia Técnica de Entrenadores Deportivos de China para Uruguay. En el marco de este programa, más de 500 deportistas uruguayos viajaron a China para entrenarse, mientras que más de 30 entrenadores chinos vinieron a Uruguay para trabajar con deportistas locales. Además, ha concluido recientemente el proyecto de cierre del anillo de transmisión eléctrica de 500 kV, construido por la empresa china CMEC, que contribuirá a fortalecer la infraestructura energética uruguaya.
Los intercambios culturales y entre los pueblos de China y Uruguay también muestran un dinamismo creciente. Recientemente, Marcelo Cattani presentó en el Palacio Legislativo la exposición fotográfica Contrapunto oriental. Organizamos en Uruguay celebraciones con motivo del Año Nuevo Chino, el Festival del Bote del Dragón y el Festival del Medio Otoño, reuniendo siempre a miles de personas. Asimismo, organizamos exposiciones de pintura y caligrafía chinas, concursos Puente Chino y otras actividades, y apoyamos la realización de competiciones sudamericanas de kung-fu, entre otras iniciativas.
Gracias a estas actividades, el pueblo uruguayo puede conocer de manera más directa y profunda la cultura china y el modo de vida de los chinos. Cada vez más uruguayos estudian el idioma chino, practican las artes marciales chinas y el taichí, y viajan a China para realizar intercambios. Los vínculos culturales y sociales que sustentan la cooperación entre ambos países se vuelven cada vez más sólidos y profundos.
En la actualidad, las relaciones entre China y Uruguay atraviesan el mejor momento de su historia. China está dispuesta a seguir profundizando la confianza política mutua con Uruguay sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio recíproco; promover la mejora de la calidad y la ampliación de la cooperación en materia de comercio, ciencia y tecnología, e intercambios culturales y entre los pueblos; fortalecer los intercambios en los ámbitos subnacional, educativo y cultural, y trabajar conjuntamente para defender el multilateralismo, la equidad y la justicia internacionales, enriqueciendo continuamente el contenido de la Asociación Estratégica Integral entre China y Uruguay.
He Fei es encargado de negocios de la Embajada de China en Uruguay.