la diaria Posturas

Milton Santos, latinoamericano universal

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

La geografía latinoamericana conmemora este año el centenario del nacimiento de Milton Santos, ocurrido en un pequeño centro poblado de la Chapada Diamantina brasileña, a más de 600 kilómetros de Salvador, capital del estado de Bahía. A priori, las expectativas no eran fáciles para un afrodescendiente en un país que había abolido la esclavitud algo más de 30 años antes y cuya sociedad mantiene hasta hoy un alto porcentaje de xenofobia.

Hacia el final de sus días expresó: “El modelo cívico brasileño es heredado de la esclavitud, tanto el modelo cívico-cultural como el modelo cívico-político. La esclavitud modeló el territorio, marcó los espíritus y mismo aún hoy las relaciones sociales”. Años después de su muerte, su abundante producción de libros y artículos son una referencia teórico-práctica para planificadores territoriales, geógrafos, arquitectos, urbanistas, historiadores, sociólogos, antropólogos e investigadores en ciencias sociales en general.

Licenciado en Derecho en la Universidad de Bahía, logra en esa oportunidad una sólida base filosófica que repercutirá en sus construcciones teóricas posteriores. En la primera parte de Por una geografía nueva realiza un pormenorizado y recomendable análisis del componente filosófico de un número significativo de geógrafos, principalmente de Francia, Inglaterra, Alemania y Estados Unidos.

Con marcada vocación geográfica, entra en el área de influencia de los latinoamericanistas franceses que priorizan a Brasil en esta parte del mundo. En principio, se destacó de la mano de la geografía urbana, a partir de su tesis doctoral sobre el Centro de la Ciudad de Salvador (Universidad de Estrasburgo, 1958). Encaminado en los estudios sobre Bahía, su verdadero lugar en el mundo, varía las escalas hasta llegar a la problemática de su país, del continente y, finalmente, a la Geografía y economía urbana de los países subdesarrollados. En estos temas aporta al profundizar geográficamente sobre la existencia de la teoría de los dos circuitos de producción y consumo urbano, el moderno y el tradicional, sin desconocer otros territorios diferenciados.

Cuando en su país se produce el golpe de Estado cívico-militar de 1964, que fundamentó retrocesos similares en el Cono Sur –incluyendo el Plan Cóndor–, Milton, que ocupaba cargos en el gobierno local, se exilia y, en 12 años, enseña, investiga y recorre Francia, Perú, Venezuela, Tanzania, Canadá y Estados Unidos. En ese lapso se produce un gran salto de madurez intelectual. Años después afirmará: “La gran lección del exilio es que uno descubre que es otro”.

Ante cierta apertura del régimen militar, regresa a Brasil y desarrolla una labor académica fundamental desde la Universidad de San Pablo. Es en los años siguientes que se produce una implosión epistemológica en la geografía brasileña, no solo atribuible a Santos, pero en la que fue un factor decisivo. El cambio impulsado por jóvenes –y no tanto– progresistas tiene su gran hito en 1978 en el Encuentro de Recife, creando rumbos de vitalidad crítica y creadora sin abandonar el respeto entre las diversas tendencias.

Se trataba de superar la geografía tradicional, meramente descriptiva, ideográfica, ahistórica, así como a la new geography anglosajona, que buscaba “cientifizar” la disciplina de la mano de las técnicas estadísticas de investigación, relegando la consideración de los fenómenos sociales. La geografía crítica se fundamentaba en la clarificación del objeto de estudio, la sensibilidad social, el fundamento teórico conceptual y el enriquecimiento de ida y vuelta con otras ciencias sociales.

Milton, ideológicamente marxista, va más allá y advierte claramente a colegas que se atienen estrictamente a los textos del filósofo alemán que en el siglo XIX no se hablaba, por ejemplo, de espacio, circulación y consumo. Que no puede desdeñarse la investigación empírica, que no se pueden emplear categorías en forma dogmática, que los conceptos se formulan en un marco histórico, que es imprescindible la visión totalizadora y que la temporalidad debe ser respetada.

La Geografía crítica se fundamentaba en la clarificación del objeto de estudio, la sensibilidad social, el fundamento teórico conceptual y el enriquecimiento de ida y vuelta con otras ciencias sociales.

A comienzo de los años 80 aparecen varias publicaciones en las que comienzan a precisarse los conceptos y métodos que llevan a la geografía al nivel de otras ciencias sociales: seguramente, Espaco y método y Por una geografia son los mejores ejemplos.

Considera el espacio como una instancia de la sociedad, de manera similar a las instancias económica y cultural-ideológica. Simplificando, en el espacio abarcaría el paisaje y la sociedad, incluyendo los hombres; las empresas; las instituciones; el medio y las infraestructuras. Para analizarlo es ineludible recurrir a la historia, entre otros motivos, porque los elementos van evolucionando con el tiempo.

Por entonces, es uno de los protagonistas en la realización de los encuentros de geógrafos de América Latina, instancias que buscaban avanzar en una conceptualización y una práctica acorde con la realidad de los países subdesarrollados, extendiendo el campo operativo de los geógrafos de la macro región. En los 90, la centralidad la ocupará el análisis crítico de la globalización, el neoliberalismo y la posmodernidad. De ese modo, su figura y sus trabajos se proyectan al conjunto de los países de América Latina y el Caribe.

En 1994 obtuvo el Premio Internacional de Geografía Vautrin Lud, de la ciudad Ste. Dié Vosges (Vosgos franceses), considerado por sus colegas el “Nobel de la Geografía”. Ha sido el único latinoamericano en lograrlo. Milton Santos unió valiosas y creativas reflexiones geográficas, una brillante docencia y comunicación, una enorme capacidad de trabajo, observación y análisis, una personalidad fuerte, el respeto y la empatía por los demás, carisma y liderazgo natural canalizados al objetivo de “abrir cabezas”.

A través de una reflexión que abarca más de 500 citas bibliográficas de las más diversas disciplinas, el libro La naturaleza del espacio, cuya versión original es de 1996, es la expresión nítida de la filosofía del espacio. Según él, es “la producción de un sistema de ideas (…) punto de partida para la presentación de un sistema descriptivo y de un sistema interpretativo de la geografía”. Ratificando la interrelación dialéctica entre la historia y la geografía, cita a Eliseo Reclus, geógrafo y anarquista del siglo XIX: “La geografía es la historia en el espacio y la historia es la geografía en el tiempo”.

Define el espacio geográfico como un “conjunto indisoluble –a la vez solidario y contradictorio–, de sistemas de objetos y sistemas de acciones. El motor del movimiento es la división del trabajo”. Ese espacio lleva implícita la noción de tiempo, porque tiene una historia concreta, comprende el pasado y el presente. El espacio como un conjunto de fijos y flujos.

Según plantea, el medio geográfico pasaría, a grandes rasgos, por tres etapas: el medio natural, el medio técnico (“el espacio mecanizado”) y el técnico-científico-informacional. “Y el mercado, gracias precisamente a la ciencia y a la técnica, se convierte en un mercado global”, sostiene. Ciencia, tecnología e información están en la base de la producción y, por consiguiente, del espacio geográfico. Cada período histórico se interrelaciona con un determinado nivel tecnológico.

Quienes dominan la globalización transforman los espacios nacionales en espacios de la economía internacional y facilitan, según algunos investigadores, los procesos de desterritorialización o la formación de no-lugares.

Militante político comprometido y firme, aunque no partidario, ya en 1982 sostuvo: “Debemos prepararnos para una acción en sentido opuesto [a la expansión del capitalismo y toda forma de desigualdad] que en las condiciones actuales exige coraje, tanto en el estudio como en la acción, a fin de tentar aportar las bases de reconstrucción de un espacio geográfico que sea realmente el espacio del hombre, el espacio de toda la gente y no el espacio al servicio del capital”.

El 24 de junio de 2001, Milton Santos falleció en la ciudad de San Pablo.

Álvaro López Gallero fue docente de la Facultad de Ciencias (Udelar).

¿Te interesan las opiniones?
None
Suscribite
¿Te interesan las opiniones?
Recibí la newsletter de Opinión en tu email todos los sábados.
Recibir