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Laura Tabárez. Foto: Rodrigo Viera Amaral

Laura Tabárez y el desafío de generar “ahorros para hacer más cosas” en Montevideo: “Nuestra apuesta es trabajar en la gestión de los ingresos”

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La directora de Recursos Financieros de la comuna capitalina dijo que la actual gestión pretende tener “un equilibrio entre las multas y el control”; asimismo, sostuvo que lo ideal sería “adecuar la actividad de la intendencia para que las horas extras no sean necesarias”.

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La Intendencia de Montevideo (IM) entregó el pasado jueves a la Junta Departamental su presupuesto para los próximos cinco años. El proyecto fue definido por el intendente Mario Bergara como “balanceado” y financieramente “responsable”. Tras un 2024 con números negativos, que ascendieron a 3.640 millones de pesos, la gestión actual definió, ya desde la transición, que debía tener “mucha disciplina” en la administración de los recursos públicos, según señaló a la diaria la directora de Recursos Financieros de la IM, Laura Tabárez.

Para este año la comuna capitalina prevé recaudar 36.091 millones de pesos y tener egresos del orden de los 36.030 millones de pesos, es decir, que haya superávit. El balance de las cifras del año pasado todavía no ha concluido, aunque el intendente vaticinó que el ejercicio 2025 finalizó “con un nivel de déficit sustantivamente menor” en comparación con el de 2024, año en el que el déficit se multiplicó por ocho.

Tabárez estimó que entre finales de febrero y principios de marzo podrán contar con un “número más certero de cuánto vamos a dar en el resultado”. Para el resto del quinquenio, la IM proyecta resultados positivos, con un superávit de 280 millones de pesos en el último año. No obstante, la jerarca sostuvo que la “disciplina” financiera se deberá sostener en 2026 “y un poquito avanzado el 2027”, para “generar certezas en cuanto a la estabilidad económica” del gobierno departamental.

¿Qué panorama financiero encontraron al asumir?

Nosotros diagnosticamos enseguida –te diría que en la transición, porque hicimos una muy buena transición– una situación financiera puntual en la que tendríamos que tener mucha disciplina. A mí me gusta mucho esa palabra: disciplina. Hay una definición que también me gusta, que es la de renuncias actuales para logros futuros. Sabíamos que teníamos una situación puntual y que teníamos que ser muy disciplinados con el tema presupuestal, por eso definimos que, en un plazo de seis meses, con algunas medidas que anunció a fin de setiembre el intendente, íbamos a estar en condiciones de mejorar nuestro equilibrio financiero, poder cumplir con compromisos que venían de antes y empezar a asumir los nuevos con la responsabilidad de poder cumplirlos después.

En 2024 el déficit escaló a 3.640 millones de pesos. ¿A qué se debió?

Hubo un comportamiento de los ingresos con un crecimiento bastante por debajo de lo que se había proyectado en su momento, en el momento de la formulación presupuestal. Hubo algunos ingresos que no se dieron, como algunos ingresos del presupuesto nacional, algunos ingresos vehiculares que se habían previsto y no se lograron. Entonces, teníamos el mismo nivel presupuestal que se había proyectado, pero ingresos reales por debajo.

De este modo se generó un déficit porque, si bien en un momento se empezaron a restringir los gastos, no dio el tiempo para compensar esa baja de ingresos. Heredamos esa situación. Eso implicó un ordenamiento financiero, pero también mucha colaboración de los directores de los departamentos. Llegamos a acuerdos para diferir algunas actividades y posponer algunas otras, pero sin resentir los servicios básicos de la IM. Estamos muy conformes con los resultados. Estamos en una situación mucho mejor que la que teníamos cuando asumimos. Hemos tenido algunas mejoras en los ingresos.

¿A qué responden?

A mejoras en más ingresos vehiculares, a más ingresos por pagos de contribución inmobiliaria, a mejoras en el crecimiento del parque automotor e inmobiliario; sobre todo, con la aplicación de las medidas hemos tenido una baja del estrés financiero que teníamos en ese momento, lo que ha mejorado ostensiblemente el flujo financiero.

¿El ahorro generado está en línea con lo que se había previsto, alrededor de 20 millones de dólares?

Sí. Estamos en la mitad, habíamos dicho [que lo lograríamos en] seis meses, vamos tres meses y estamos con ahorros en línea con lo que habíamos dicho. Todavía no tenemos números cerrados, pero tenemos algunos indicios auspiciosos de que vamos por el buen camino y de que vamos a tener un resultado ostensiblemente mejor que el que se tuvo en 2024.

¿Y el déficit? El intendente no quiso adelantar números, pero estimó que será “sustantivamente menor” que el de 2024.

Es que no lo tenemos todavía. Lo que pasa es que, por ejemplo, de todos los servicios que se dan en diciembre, las facturas las traen en enero. Hay, sobre todo, mucha cosa de imputación, fideicomisos, intereses, las comisiones de las redes de cobranza… Siempre hay una demora que es normal. Me imagino que a fines de febrero, o después de marzo, vamos a tener un número más certero de cuánto vamos a dar en el resultado, pero eso todavía no está.

¿Las medidas de ordenamiento financiero terminarían en marzo, tal como se anunció?

Las medidas, como tales, van a terminar el 31 de marzo. Vamos a cumplir con esa palabra. Sí puede haber algunos cambios producto de la gestión. Cuando uno gestiona un organismo, siempre busca mejorar, ir hacia la eficiencia, crecer en la eficiencia, y eso puede generar también algunos ahorros, algunas economías de escala, cambios en la gestión. En esa línea vamos a seguir trabajando, tratando de generar no ahorros para tener en la caja, sino ahorros para hacer más cosas.

¿Qué características tiene el presupuesto quinquenal de la IM?

Nosotros trabajamos con un presupuesto equilibrado, obviamente como marca la Constitución, pero es un presupuesto equilibrado por ciencia. Sabemos que esta disciplina que te decía al principio que tenemos que tener la vamos a tener que sostener en 2026 y un poquito avanzado 2027 para generar certezas en cuanto a la estabilidad económico-financiera de la IM. Se puede observar que no todos los años son iguales. Nosotros no presentamos un espejo, sino que todos los años hay cambios y las actividades se fueron encastrando en la medida en que la proyección de ingresos daba para financiarlas.

Además, en el presupuesto incluimos el anuncio de que vamos a mandar próximamente a la Junta Departamental un pedido de inversiones extrapresupuestales, a financiarse con préstamos de organismos internacionales, con fideicomiso o con préstamos locales. Tienen cinco líneas de acción que se han definido como prioritarias y son inversiones a largo plazo que queremos alcanzar con financiamiento a largo plazo. En eso vamos a avanzar en las próximas semanas, en completar esos planes. También eso está sostenido en una proyección del endeudamiento de la IM, que es muy bajo en relación con los ingresos, no llega a un 3%. Eso nos permite auspiciar que la IM está en condiciones de contraer más endeudamiento como para hacer algunas cosas que son necesarias.

¿Cuáles son las obras principales que prevé el presupuesto?

El plan de limpieza, que tiene que ver con los contenedores intradomiciliarios y con algo de renovación de la flota, que siempre es necesaria porque [los vehículos] tienen una vida útil agotada por el uso intensivo. El plan va viento en popa, ya se está trabajando. La idea es profundizar.

También están las obras de saneamiento y en movilidad; más allá de estos [recursos] extrapresupuestales, en el presupuesto están previstas todas las tareas de bacheo y de corrección de vialidad. Estamos muy entusiasmados con el Plan Veredas, en el que la IM va a poner los recursos para hacer las veredas [y después] se verá cuál será la forma de cobrarlas, en el caso de que corresponda el cobro al vecino.

Después, aunque todavía se está trabajando en él, está el plan para la Ciudad Vieja. Hoy la idea es dinamizar la Ciudad Vieja y tratar de trabajar en la centralidad de las ciudades. O sea, si bien se ha revertido un poco, queremos seguir profundizando en aquello de que la gente se va a vivir a la periferia y se aleja de donde están los servicios. La idea es volver a promover que la gente viva en centralidades.

¿Las obras para transformar el sistema de transporte metropolitano van por fuera del presupuesto de la IM?

Sí, el proyecto de transporte metropolitano está en la órbita del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y colaboran las intendencias de San José, Canelones y Montevideo; no está en el presupuesto [de la IM] porque el financiamiento está previsto con endeudamiento y con fondos del gobierno nacional.

Pero, de todos modos, ¿se prevé que esto pueda generar gastos extras?

En la medida en que se conozcan los detalles del proyecto vamos a ir viendo y monitoreando qué cosas se van a hacer. Creemos que Montevideo va a ser el departamento más afectado por la obra; entonces, sí, vamos a estar atentos a qué nos genera. En este presupuesto no previmos nada de eso porque todavía no está presentado el plan, [pero] en la medida en que eso genere alguna obra adicional que haya que hacer y que no sea financiada por el gobierno nacional, que creo que no es la idea, tendremos la oportunidad de las modificaciones presupuestales para solucionarlas. Pero yo creo que el proyecto de transporte va a ser lo suficientemente integral para financiar absolutamente todo.

¿Hay alguna obra que, debido a la situación financiera inicial, se haya pospuesto o abandonado?

No, no. Lo que hicimos fue encastrar las obras, los servicios y las necesidades a la proyección financiera. Capaz que no todo se puede hacer en 2026 o en 2027; nosotros encastramos correctamente a la proyección de ingresos cuándo se hacían estas actividades. Pero no es que hayamos dejado de hacer cosas planteadas tanto en la campaña como en el programa del Frente Amplio.

¿Cuál es la proyección en materia de ingresos y de gastos que prevé el presupuesto?

En ingresos proyectamos alguna mejora en 2026, porque para algunos de los ingresos que teníamos previstos para 2025 y no se concretaron ahora tenemos certezas de que sí se van a concretar. También hay un acuerdo en el Congreso de Intendentes para volver al cobro de multas en conjunto con la patente de rodados, y eso nos va a permitir bajar bastante la morosidad en multas, que se había disparado a casi un 70%; con eso vamos a tener una mejora que es bastante puntual. Después estamos previendo algunas mejoras en la gestión de la morosidad de la IM.

Nuestra apuesta es trabajar en la gestión de los ingresos. No estamos previendo un incremento de impuestos, pero sí estamos previendo trabajar en la gestión de los cobros [para] que las personas cumplan con sus obligaciones. La IM tiene una morosidad en contribución que es bajita, es de las más bajas del país, pero la idea es no esperar a que las personas estén en una situación límite en cuanto a endeudamiento, sino anticiparnos, por algunos predictores de comportamientos, y acercarnos al contribuyente para ofrecerle soluciones que, mientras antes se presenten, mejores condiciones le aseguran al contribuyente.

La gestión de los cobros y la profesionalización de los procesos de contratación es parte de los objetivos estratégicos del departamento de Recursos Financieros. ¿Cuál es la situación en esas áreas? ¿Esto está vinculado, por ejemplo, a los atrasos en los pagos a empresas tercerizadas que se reclamaron al inicio de la gestión?

El atraso en los pagos tuvo que ver con dificultades financieras y no con temas de gestión. Pero sí, como había una restricción presupuestal asociada, no se podía ejecutar determinadas cosas. Eso se ha solucionado. Nosotros hemos definido algunos criterios para los pagos a proveedores, que tienen que ver con proveedores chicos o cooperativas sociales, que tienen prioridad para el pago, para darle certeza al proveedor de cuándo va a cobrar. El ideal es pagar en tiempo y forma, pero si ese objetivo no se puede cumplir, por lo menos, decirle cuándo va a cobrar, así el proveedor puede trabajar sus finanzas particulares en función de esa fecha y está en mejor situación que en la incertidumbre.

En cuanto a la mejora en los procesos de compras, en esta administración la gerencia de compras, que antes estaba en [el departamento de] Desarrollo Económico, pasó a la dirección de Recursos Financieros y se va a transformar, a partir de este presupuesto, en una división, jerarquizándola. La idea es trabajar no tanto en el proceso de compra, que funciona bien, sino en la planificación y el seguimiento de las compras, en conseguir datos que nos permitan conocer cómo compra la IM, dónde están los puntos flacos en nuestra gestión, y empezar a trabajar sobre eso.

¿En el presupuesto hay algún impuesto que haya sido modificado?

En todo lo que es cartelería, por ejemplo, hicimos alguna baja en algún requerimiento, sobre todo en la cartelería de menor porte. Lo que hemos buscado es un equilibrio entre las multas y el control. Cuando uno pone multas o pone condiciones, pero no tiene capacidad de controlarlas, ahí tiene un problema de gestión. Entonces, lo que hicimos fue adecuar un poco la normativa a las capacidades de gestión que se tienen, lo que no quita que podamos seguir detectando cosas y seguir enviando modificaciones a la Junta, porque la realidad es que tenemos alguna normativa que es de los años 70, y la realidad ha cambiado.

La gestión de las horas extras por parte de la IM generó polémica en la anterior administración. Las medidas de ordenamiento financiero de la actual gestión apuntaron a reducirlas en un 40%. ¿Qué prevé el presupuesto en ese sentido?

Las horas extras no son algo que sea defendible por los sindicatos. Adeom no hace un asunto de eso, ni hay un reclamo sobre eso. Nuestro ideal es que la IM funcione sin horas extras, adecuar la actividad de la IM para que las horas extras no sean necesarias. Hay algunas actividades que las requieren sí o sí, pero en esa línea hay un cupo previsto. La idea es trabajar con un cupo, que vamos a fijar a partir del 1° de abril, que tengan en cuenta los departamentos y los municipios para manejar. Pero sí, por ahora hay que presupuestarlas ante la eventualidad de que sean necesarias.

¿Cuál es la explicación desde Recursos Financieros para la reestructura de TV Ciudad?

Nosotros con la dirección de Cultura lo que hicimos fue ordenar los gastos, unificar los gastos. Algunos gastos de Cultura estaban financiados con presupuestos de otros departamentos.

¿Por qué?

Porque el presupuesto de Cultura a veces era insuficiente para financiar algunas cosas, entonces se hacían transposiciones de otros departamentos para financiar. Lo que hicimos en este presupuesto fue transparentar todos los gastos de Cultura en un mismo presupuesto unificado. En 2025 no hubo ninguna medida particular para TV Ciudad, desde el punto de vista presupuestal y financiero, que sea diferente de los otros departamentos de la IM.

Lo que sí hubo fueron algunas decisiones relacionadas con la programación, que no tienen que ver con medidas de restricción financiera. Hay una adecuación de la calidad del canal a las disponibilidades de recursos que se van a tener en 2026; eso fue anunciado y acordado por la dirección de Cultura. Pero no hay ninguna medida particular y brusca que se haya generado a partir de restricciones presupuestales y financieras.

Sólo está vinculado a la gestión del canal…

Sí, y obviamente hay un director del canal [José María Ciganda] y una directora de Cultura [Débora Quiring], que tienen la facultad de manejar los recursos del departamento a su real saber y entender. Nosotros lo que hacemos es apoyar y ser tomadores de datos. Nosotros le contamos cuáles son los recursos que tiene disponible y ella nos los devuelve o nos los distribuye.

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