El presidente de la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y Afines (Foica), Martín Cardozo, comentó a la diaria que actualmente en todo el país hay unos 2.100 trabajadores que no están cumpliendo tareas en empresas del sector, de los cuales más del 90% están en seguro de paro. Las situaciones más complejas son las que enfrentan los trabajadores de los frigoríficos Rosario, en Colonia, y Lorsinal, en Canelones, que están sin actividad desde 2023.
Cardozo comentó que hubo una instancia con representantes de las dos empresas, “que nos trasladaron que las inyecciones de dinero que están ingresando son para pagar las cuotas de la deuda que negociaron con algunos acreedores” y que esas inyecciones de dinero “no están enfocadas en pagar deudas financieras a entes del Estado, que son excluyentes para iniciar alguna actividad, ante el Banco de Previsión Social, la Dirección General Impositiva, el Banco de Seguros del Estado, y cuestiones de costos fijos que tiene la empresa, en el caso de Lorsinal. [Es] difícil que este año vayan a retomar la actividad”.
“Eso significará que se terminará el período de extensión de seguro de paro, y es lo que nos preocupa más, teniendo en cuenta que la ley prevé 30 meses de seguro, de extensión por potestad del Ejecutivo. Por lo general, más de eso no se extiende. No hay muchos antecedentes de una empresa que esté más de dos años sin actividad y [que] el Estado [esté] sosteniendo a los trabajadores. Eso nos está preocupando”, agregó.
El dirigente señaló también que el frigorífico Daymán Meat, de Salto, atraviesa un momento complicado, ya que está sin actividad desde mayo de 2024. Además, el frigorífico FrigoSalto (Somicar SA), también de Salto, está sin actividad desde diciembre pasado. Ambas plantas están en concurso de acreedores: Daymán a pedido de los damnificados y Somicar en concurso voluntario.
Se suman a la lista de frigoríficos que enfrentan dificultades el Casablanca, de Paysandú, y el Paso de los Toros (Bamidal SA), de Tacuarembó, debido al caso de Conexión Ganadera. “Casablanca, [está] con una deuda al escritorio Basso, mientras que en el caso de Paso de los Toros es una propiedad del fallecido Gustavo Basso. Ahí hay una situación de un seguro especial hasta el 30 de junio”, detalló.
Otras empresas afectadas actualmente en la industria son el frigorífico Mercedes, en Soriano, “que está sin actividad desde enero de 2024, ya que fue vendido tras una inversión extranjera, y nunca se lo hizo trabajar. Eso lleva a que los trabajadores estén en el seguro. Los frigoríficos Cuareim y Artigas, en Artigas, están con baja actividad y cierre; igual el frigorífico Florida. Todas esas plantas están sin actividad. Todas nos preocupan”.
Cardozo dijo que en la mayoría de los casos “juegan múltiples factores”, como la demanda, las exigencias de mercado, la gestión”, y que en “las plantas más chicas, que estaban dedicadas al mercado interno, tienen un competidor firme que es la demanda y la importación de carne. Eso se está sintiendo y está teniendo un impacto negativo, porque en 2014 se importaron 124 toneladas de carne, y al cierre de 2024 eran 38.000 toneladas de carne”.
En materia de despidos, destacó que entre 50 y 60 trabajadores fueron cesados por el frigorífico Carlos Schneck el 31 de marzo, aunque aclaró que algunos trabajadores acordaron mantener su fuente laboral en otros sectores productivos de la planta. Cabe resaltar que algunos operarios acordaron un despido con la empresa para retirarse.
Cardozo explicó que “los empresarios, más de los abastos grandes, vieron una manera de reducir costos y mantener su flujo de trabajo; dejaron de demandar ganado a plantas menores para mantener sus abastos y cambiaron su matriz productiva importando carne. Eso ha llevado a que estas plantas pequeñas, que aunque varias están habilitadas para exportar, no cuentan con la materia prima adecuada, porque al exportar a Estados Unidos, Canadá o a la Unión Europea, no son los mismos animales de calidad y precio que tal vez exportan a China. Y eso también está impactando. Y las no inversiones también impactan”.
Cardozo afirmó que varios de esos factores están generando problemas en muchas plantas “que se están quedando por el camino y no pueden competir con las plantas agroexportadoras”, y sostuvo que, “desde la perspectiva y agenda de la Foica, hay temas importantes, entre ellos, retomar los Consejos de Salarios y comenzar a dar la discusión sobre la extensión de la edad jubilatoria”, pero que hoy “lo urgente es el seguro de paro. La perspectiva de que el gobierno debe comenzar a hacer un seguimiento a la realidad de la industria, que para nuestro entender está infravalorada, porque no es la industria de los años 70, 80 o de fines de los años 90”.
“Ha cambiado la economía de la industria, los procesos productivos, las exigencias de mercado, y hay frigoríficos que están quedando por el camino por diferentes causas, y ahí [está] nuestra perspectiva como trabajadores. Acá el gobierno debe tener una mirada más quirúrgica en la situación, con el intercambio y la participación de todos los actores de la cadena. Es fundamental”, concluyó.
Sobre reuniones o negociaciones por la realidad del sector, ya sea con el Poder Ejecutivo o el Legislativo, Cardozo comentó que una delegación de la Foica será recibida por Comisión de Industria y Energía de Diputados el próximo miércoles, mientras que habrá también una reunión con las autoridades del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, el 14 de abril. La dirección nacional de ese organismo está compuesta por Miguel Sierra como presidente y Carolina Viñoles como vicepresidenta, quienes asumieron el 11 de marzo.
Consultado acerca de si en las últimas semanas existieron reuniones o contactos por todos estos temas con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, respondió que no han existido conversaciones de ningún tipo.