Vladimir Roslik fue la última víctima por crímenes de lesa humanidad de la dictadura. Fue secuestrado en la madrugada del 15 de abril de 1984 cuando estaba en su casa en la localidad de San Javier, en Río Negro, donde vivía junto a su esposa, Mary Zabalkin, y su hijo, Valery Roslik, que apenas tenía unos meses de vida. Los militares lo trasladaron al Batallón de Infantería 9 de Fray Bentos, junto a otras seis personas, y un día después fue asesinado bajo tortura.

En ese momento, el médico militar Eduardo Saiz atribuyó la muerte “a causas naturales”. Recién en 2014 se solicitó a la Justicia el desarchivo del caso, pero fue negado porque los delitos habían prescripto y porque existía “cosa juzgada”, en referencia a la condena del militar Sergio Caubarrère –a cargo del operativo en el que fue secuestrado Roslik– a cuatro meses y 18 días de prisión por los delitos de homicidio culpable y abuso de autoridad.

En 2019, el fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, solicitó la reapertura de la causa, pero la jueza letrada de tercer turno de Fray Bentos, María Carol Ceraolo, rechazó el pedido. El fiscal apeló este fallo, lo que fue desestimado por el Tribunal de Apelaciones de segundo turno en marzo. Por eso, Perciballe interpuso ante la Suprema Corte de Justicia (SCJ) un recurso de casación para reabrir la investigación.

Dos años después, en 2021, la SCJ rechazó el recurso presentado por la fiscalía especializada y dispuso el archivo definitivo del caso, pero sugirió la posibilidad de abrir una nueva causa por el nuevo código de proceso. Abiertta la nueva causa, en octubre de 2023 nueve militares fueron imputados por delitos de privación de libertad, abuso de autoridad y lesiones graves.

A 40 años del asesinato, este martes la Cámara de Representantes le brindará un homenaje a Roslik las 16.30, que podrá verse en vivo por el canal de Youtube de la cámara baja. Las cuatro décadas de su muerte también fueron recordadas en redes sociales por el Frente Amplio (FA), del que era votante, y el Partido Comunista (PCU), donde había militado.

“Hoy recordamos la muerte de Vladimir Roslik, crimen por el cual el año pasado la Justicia uruguaya imputó a nueve militares retirados. Nunca Más Terrorismo de Estado”, escribió el FA. Por su parte, el PCU publicó un mensaje más concreto: “Vladimir Roslik, ¡presente!” y agregó que su nombre aún es “sinónimo de lucha por la verdad, la justicia y la memoria”.

El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) compartió un video en homenaje a Roslik con distintas fotografías del médico. “Una vez más el SMU recuerda con tristeza este crimen, que se perpetró en pleno proceso de recuperación democrática”, se lee en un pasaje. “En honor a su memoria, este sindicato renueva su compromiso en defensa de la vida y la libertad”, agrega. Por último, el SMU pide “Nunca más crímenes impunes. ¡Nunca más terrorismo de Estado!”.

Por su parte, la Federación Médica del Interior compartió una imagen de Roslik con las palabras: “Los médicos del interior recordamos y honramos su memoria”.

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