Con una convocatoria abierta a todas las edades, accesible y gratuita, se presenta este domingo, en su decimosexta edición, Mamba a la calle, una propuesta que fusiona percusión, danza y una composición musical única en la plaza Viejo Pancho de Pocitos, que se transforma en una “pista de baile abierta e inclusiva”.
La jornada comienza con la Cuerda Mamba y continúa con el espectáculo musical que en esta ocasión culmina con la participación especial de la banda Bolsa de Nylon en la Rama de un Árbol.
Según Santiago Coby Acosta, músico y director de Mamba, la banda nació en 2018 con una fuerte presencia de percusión y un enfoque en la composición musical del estilo groove. En esa época se “gestó la semilla” de lo que es hoy Mamba.
La banda está integrada por Santiago Acosta (dirección y timbao), Ayrton dos Anjos (batería), Vale Bique (surdos), Germán Durañona (congas), Juan Manuel Silva (guitarra y sintetizador), Ricky Eguia (djembe), Carolina de León (danza), Federico González (bacurinhas) y Lucas Rueco (bajo).
Acosta detalla que, cuatro años después, la experiencia se enriqueció al incorporar la danza de Carolina de León, que aportó una “dimensión cautivante y emocionante” a los shows en vivo. Los instrumentos más recientes fueron los de cuerda, como el bajo y la guitarra. El director explica que la composición surge inicialmente del tambor, se traduce en la danza y se “cocina” en el ensayo, donde se transforma en “canción” con la participación activa de todos los miembros de la banda.
Mamba es una referencia de la música emergente que fusiona y entrelaza elementos musicales de ritmos afrolatinos, funk y electrónica para construir una estructura “consolidada” con sonidos únicos. Esto se fusiona con la mirada de la bailarina fijada en un público que la celebra, e instantes teatrales que construyen la puesta en escena. Se presenta como una experiencia “multisensorial” que aúna emociones, sonidos y la esencia del groove latinoamericano, que la convierten en un “ritual de vibración colectiva”.
Eguia destaca que cada integrante de Mamba aporta una “búsqueda personal propia”, lo que “enriquece” y diversifica al grupo. Por su parte, Bique expresa que la “energía grupal” se traduce en el desarrollo musical y el despliegue en el escenario, que incluso se da de forma lúdica.
Cuidar la mística
La propuesta Mamba a la calle nació en invierno de 2023 como un “ritual de barrio” y evolucionó “domingo a domingo”. Acosta cuenta que fueron “puerta a puerta” para presentar el proyecto y solicitar el permiso de vecinos y vecinas, quienes rápidamente los “adoptaron”. Los primeros dos encuentros se concretaron gracias a la colaboración de una pareja que les facilitó su casa para conectarse a la electricidad.
Luego la banda fue declarada de interés ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura en setiembre de 2024, y ese mismo año el cambio más notorio en el funcionamiento del evento fue la incorporación de la productora Lunática.
Algunos domingos, la plaza Viejo Pancho parece colmada, pero el grupo desea mantener la actividad en el mismo lugar donde nació “todo el tiempo que sea posible”. Destacan la “mística y sonoridad hermosa” del lugar y recuerdan que las calles circundantes por las que avanzan “tienen historia y música de cuerda” de las comparsas Kiamba y la Ricakue.
Para Rodrigo Vique, productor de Lunática, el sello distintivo de Mamba es que está dirigida a un público de “termo y mate”. Coby Acosta distingue tres momentos clave: “la contemplación, el groove y la canción”, acompañados de arreglos percusivos y una puesta en escena que incorpora elementos teatrales, performáticos y coreográficos, que se acompasan con la energía del grupo y del público.
Laura Perdomo y su esposo fue algunos de los vecinos que ofrecieron ayuda con la electricidad, lo que permitió amplificar el sonido cuando Mamba era sólo una idea. Perdomo recuerda que los integrantes de la banda siempre fueron “prolijos y respetuosos”. También menciona que la expectativa barrial se sostenía todo el mes, hasta el domingo del evento: “Todo el barrio esperaba ese día”. Se acercan familias con infancias, y personas de todas las edades, comenta, y aclara: “Algunos miran y otros bailan”. Para ella, la música de Mamba es “innovadora” y “novedosa” porque, en su opinión, es un estilo que “no se ve ni se escucha habitualmente en Uruguay”.
Mamba a la calle. Domingo de 11.00 a 14.00 en la plaza Viejo Pancho. Entrada gratuita.