Deporte Ingresá
Deporte

Uruguay ante Brasil, el 21 de febrero, en Paysandú.

Foto: FIBA Américas

Americup: Brasil venció a Uruguay en Paysandú

3 minutos de lectura
Contenido exclusivo con tu suscripción de pago

Pese a la derrota 70-61, la celeste de Gerardo Jauri dejó una buena imagen y sigue dando pasos adelante pensando en la fase final.

Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta
Registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Uruguay perdió 70-61 ante Brasil, pero el balance es positivo. Fue la segunda derrota celeste que cerrará la fase de grupos el lunes ante Paraguay. Los dos equipos estaban clasificados y no había nada en juego; era un encuentro que servía de experiencia para medirse con una potencia continental que llegó a la heroica con cuatro jugadores que, hace menos de un año, disputaron los Juegos Olímpicos de París.

El equipo de Gerardo Jauri fue competitivo y estuvo a la altura. Llegó al final cerrado, ahí se terminó la nafta, entre otras cosas, por la falta de costumbre de alcanzar estas situaciones y tener que definirlas.

Hubo dos factores por los que Brasil evidenció las diferencias. El primero, la toma de los rebotes fue 53-36 para los brasileños, un poco por preponderancia física, pero también porque Uruguay rotó mucho defensivamente para llegar a los tiros y varias veces los jugadores más altos terminaron lejos del aro. Era esperable que sucediera. El segundo preocupa más: la celeste lanzó 45,45% en libres con un magro 10/22, un porcentaje muy bajo que obliga a mejorar para competir a este nivel.

Primer tiempo: de menos a más

A Uruguay le costó mucho arrancar. Defensivamente estuvo un escalón más abajo en intensidad. En el diseño de cambiar de marca en todas las cortinas directas la lentitud fue un dulce para Brasil, que evidenció las falencias y tomó todas las ventajas brindadas para generar buenos lanzamientos. Es real que los porcentajes iniciales de la visita fueron buenos –3/5 en triples en el primer cuarto–, pero también que fueron tiros tomados a pie firme, de los que generalmente van adentro; esta vez no fue la excepción.

Al no defender bien, el equipo de Jauri atacó estacionado y trancado, lo que facilitó el trabajo defensivo de los brasileños. A eso se sumó la segunda falta tempranera de Santiago Véscovi, el principal generador celeste. El 17-5 del electrónica hacía presagiar una noche larga.

Uruguay cambió con la segunda unidad. Joaquín Rodríguez, haciendo gala de su talento individual, hilvanó puntos para bajar la diferencia en el score. Con algo más de confianza y alguna variante defensiva –zona 1-2-2–, los uruguayos le cambiaron el ritmo al trámite. Ya los tiros de Brasil no iban adentro con tanta asiduidad y, corriendo la cancha, los de Jauri llegaron a ponerse a una posesión.

Hubo buenos ingresos de Pablo Gómez y Lucas Capalbo. El primero lideró la toma de rebotes y el segundo dio orden al equipo liberando a Véscovi y a Rodríguez a la faceta anotadora. El reingreso de Gonzalo Iglesias también fue positivo, con puntos en la mano y mejores ajustes defensivos cuando tuvo que emparejarse con perimetrales que lo superaban en velocidad.

Algunos errores en el epílogo del primer tiempo, bien aprovechados por Yago Santos –12 puntos en la primera mitad–, llevaron a que Brasil se fuera 42-34 arriba al descanso largo.

Segundo tiempo: faltó poco

Uruguay se mantuvo en juego hasta el final, siendo constante en la intensidad defensiva. Solamente permitió 28 puntos de Brasil en la segunda mitad. Por momentos estuvo trancado ofensivamente y le costó encontrar gol, pero en el tercer cuarto triples consecutivos de Véscovi salieron al rescate. Además, hubo buenos rompimientos de Nicola Pomoli y de Capalbo.

En el último la celeste se metió rápido en colectivas, por lo que no pudo mantener la agresividad defensiva. De todas formas, evitó la fuga brasileña en el score siendo muy fuerte en los cambios de hombre, disfrutando de un gran trabajo de piernas de los internos cuando quedaron emparejados con jugadores más ágiles. Mateo Bianchi tuvo un gran cierre y Gonzalo Iglesias fue inteligente para asistirlo. Además, el oriundo de Aguada puso un triple clave.

Uruguay estaba dos abajo a falta de dos minutos y eso es absolutamente valorable al enfrentar a este tipo de rivales. En el epílogo del encuentro se notó la diferencia de clase y experiencia para afrontar estas situaciones. Georginho de Paula encajó un triple que fue la daga contra la chicharra y luego de una gran defensa celeste. Los de Jauri nunca se pudieron reponer de ese golpe y el trámite se escapó definitivamente. Sirve para aprender, más en estos casos en que deportivamente no había nada en juego.

Iglesias, con 14 puntos, fue el goleador uruguayo; Pomoli y Véscovi aportaron 11 tantos cada uno. De Paula fue el mejor de la noche con 20 unidades y Yago aportó 17 en el ganador.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer, podés hacerlo completando este formulario.

¿Te interesa el deporte?
Suscribite y recibí en tu email la newsletter de deporte.
Suscribite
¿Te interesa el deporte?
Recibí la newsletter de deporte en tu email todos los domingos.
Recibir
Este artículo está guardado para leer después en tu lista de lectura
¿Terminaste de leerlo?
Guardaste este artículo como favorito en tu lista de lectura