Boston River, esta temporada con el estreno en la dirección técnica del argentino Israel Damonte, selló su pasaje a las semifinales de la Copa de la Liga en una noche con fútbol en el Parque Palermo. El sastre doblegó al recién ascendido Albion en una llave sumamente pareja que, tras empate en los 90, debió resolverse por penales, en los que la figura del arquero Juan González fue clave para contener dos ejecuciones y darles la clasificación a los del barrio Bolívar.
El encuentro comenzó favorable para el sastre. El argentino Francisco Bonfiglio, una de las incorporaciones para la temporada, fue el encargado de romper el cero y adelantar a Boston River con gol de penal que vino desde los vestuarios: al minuto se pitó la falta, al rato la cosa ya estaba 1-0.
Los dirigidos por Federico Nieves levantaron en el segundo tiempo y encontraron la igualdad gracias a un muy buen contragolpe que empezó por la izquierda y cerró por el centro Leonardo Pais, mandándola a guardar con toque bien colocado.
Con el 1-1, y pese a los intentos de ambos lados por evitar la definición por penales, el marcador no se movió más. En la tanda desde los 11 pasos la figura fue González, quien atajó dos penales: el primero a Álvaro López, el segundo a Federico Puente. Tras eso y con la buena efectividad –aunque pudo ganar antes si Facundo Sosa la embocaba– el sastre pasó a semifinales, donde jugará con el ganador de Peñarol y Racing.
Progreso adentro
En el Saroldi se jugó el segundo plato dominical. Progreso y Juventud hicieron un muy buen partido en términos generales, y además se pudo observar dos equipos que, más allá de algunos retoques, se parecerán a los que se planten en las fechas iniciales del Apertura.
Federico Andueza es una de las incorporaciones de los gauchos del Pantanoso. Pisó bien el zaguero ex Wanderers, entre otros. Tras un córner desde la derecha de su ataque, el corpulento número 19 peinó en lo alto y colocó bien la pelota, imposible para Sebastián Sosa.
En el segundo tiempo y obligado por la situación, Juventud mejoró y en más de una ocasión estuvo cerca del empate. Progreso, firme, fiel a su estilo, bancó en el fondo como si fuera un partido por los puntos. Andrés Mehring, arquero de Progreso, argentino que ya supo jugar en el fútbol uruguayo, fue convirtiéndose en figura para sostener el cero en su arco. Lo logró y con buenas intervenciones. Por eso Progreso está entre los cuatro e irá con el bolso.