Las encuestadoras preveían un resultado muy parejo en las elecciones del domingo, pero seguramente nadie imaginaba que la diferencia entre ambos candidatos iba a ser de menos de 0,5 puntos porcentuales. Con este panorama, y teniendo en cuenta que la cantidad de votos observados es mayor que esta diferencia, habrá que esperar hasta julio para saber cuál de los dos candidatos será el que denunciará que perdió por un fraude y cuál el que asumirá la presidencia con una crisis de legitimidad desde el primer día.
Analistas políticos del país andino consideran que este resultado aumenta las chances de que se concrete el récord que los peruanos temen desde hace varios años. “Si con candidatos que llegaban al poder por una buena diferencia de votos estallaba una crisis a los pocos meses, en este caso, con un resultado tan apretado que cualquier acusación de fraude podría resultar verosímil; hay un riesgo muy grande de que estemos ante el primer mandato presidencial que dure menos de 24 horas”, alertó un especialista en políticas electorales.
El posicionamiento: “Rechazo que me cataloguen como ultraderechista. Yo soy ultrafujimorista. Los ultraderechistas son unos tibiecitos”. Keiko Fujimori, heredera del látigo.