Desde hace varios meses se viene alertando de que este año el fenómeno de El Niño va a tener una intensidad inusitada y va a provocar catástrofes de todo tipo, por lo que se lo ha bautizado Súper Niño o Niño Godzilla. Para los meteorólogos, esto puede ser un problema. “Cuando uno genera tantas expectativas, cuando se dedica varios meses a alertar sobre la llegada de algo realmente grande, corre el riesgo de terminar decepcionando al público si ese algo resulta no ser tan gigantesco como se anunció. Es como si un día nos enteráramos de que en lugar de venir el papa León XIV va a venir el obispo de Sucre”, ejemplificó un meteorólogo.
El gran riesgo, según el profesional, “es que la gente deje de creer en los meteorólogos y llegue a la conclusión de que lo único que quieren es darle color a la cosa para que les presten atención”. “Sería muy triste. Ojo, en otro contexto yo podría hacerlo, pero en la situación en que se encuentra el mundo con respecto al clima no es necesario exagerar”.
La metáfora: “Este no es un Niño Godzilla. Este es un Niño King Kong psicópata y con esteroides. Meteorólogo que teme quedarse corto.