El Partido Nacional (PN) reaccionó con dureza ante el pedido del Frente Amplio (FA) para que aclarara si hay relación entre alguno de sus dirigentes y la maniobra de lavado descubierta con la operación Trazador. Los nacionalistas consideraron que el texto es “cínico y miserable” y acusaron al FA de no tener “autoridad moral” para pedir explicaciones.
Desde el PN decidieron reflotar un proyecto en el que se estuvo trabajando durante el gobierno pasado, consistente en un aumento de penas para quienes manifiesten en forma pública algún tipo de sospecha razonable de que miembros de la colectividad política estén involucrados en maniobras turbias o ilegales. “Cuando alguien sugiere, por ejemplo, que [el expresidente, Luis] Lacalle Pou conocía muchas de las maniobras de [Alejandro] Astesiano o que hubo algún tipo de preferencia para que Cardama consiguiera el contrato por la construcción de las OPV, se nos está discriminando y estigmatizando mediante prejuicios. Eso es inaceptable. Además, si bien somos el partido más votado de la coalición, tenemos menos votos y legisladores que el Frente Amplio, por lo que somos una minoría. Supuestamente la ley nos protege ante la segregación y la marginalización, pero claramente no es suficiente. Queremos penas más duras”.
La queja: “Odio que me digan que soy de la generación de cristal porque reacciono ante comentarios ofensivos y denigrantes”. Nacionalista políticamente woke.