La entrada en la mediana edad suele ser para muchos hombres un período difícil, en el que las inseguridades ante el envejecimiento y la concientización sobre las cosas que ya no podrán hacer los llevan a adoptar conductas y características de los jóvenes. Entre las estrategias más recientes para verse de menor edad se encuentra el uso de brackets, algo que antes se asociaba únicamente a la infancia y la adolescencia. “Me costó convencer al dentista de que me pusiera brackets, porque desde el punto de vista de la ortodoncia no los necesito, pero valió la pena. Ahora, cuando me miro al espejo no veo un viejo de 45 años, sino un joven que simplemente sufrió un proceso de encanecimiento precoz”, declaró uno de los cuarentones que desarrollaron esta estrategia.
Otro cuarentón destacó la ironía de que, cuando era joven, usaba lentes que no necesitaba para verse mayor, y ahora usa brackets que no necesita para verse menor. “Supongo que cuando me muera de viejo voy a pedir que me pongan en una silla de ruedas para que parezca que solamente soy un anciano que no se puede mover”.
El testimonio: “Esto de los brackets no me gusta, porque me complican la vida cuando chuponeo en el banco de una placita”. Picaflor pendeviejo.
