Los problemas de gestión de recursos humanos en todo el Estado uruguayo son bien conocidos y nadie discute su existencia. Pero a la hora de señalar casos concretos, desde los partidos Nacional y Colorado suele apuntarse más que nada a la Intendencia de Montevideo. “Lo que hizo el Frente Amplio con la intendencia es un escándalo. Cobra impuestos cada vez más altos, a pesar de lo cual sus servicios son cada vez peores, y encima ahí nadie trabaja. Los funcionarios vienen, marcan tarjeta y se van. Y eso cuando no están certificados”, se quejó el asesor de un edil nacionalista que repite estos cuestionamientos cada seis meses, cuando asiste a la Junta Departamental.
Este asesor trabaja desde su casa y no hace tareas relacionadas con el edil que lo contrató. “A él lo veo solamente una vez cada seis meses, cuando voy a charlar con él para ver si sigo teniendo el trabajo. Pero la verdad es que me cuesta cada vez más ir a la junta, porque ahí veo con mis propios ojos lo poco que trabajan los municipales, y eso me angustia”.
Con respecto a sus tareas concretas, el asesor explicó que trabaja más que nada para su partido. “Es un trabajo muy agotador, pero para mí es muy importante que el Partido Nacional logre arrebatarle la intendencia al Frente Amplio, porque la burocracia parasitaria que instaló no se aguanta más”.
El misterio: “Es rarísimo, pero todos los meses le pago 50.000 pesos a mi asesor y todos los meses me aparece en la cuenta el 90% de esa misma cifra”. Edil afortunado.
