El Palacio de Justicia recibió ayer a autoridades de los tres poderes del Estado para celebrar los dos siglos de la administración de Justicia en Uruguay. Tras los discursos de los jerarcas se realizó la lectura de una sentencia por un juicio comenzado en 1839, a partir de la denuncia de un habitante del Montevideo antiguo contra un vecino a quien acusaba de tirar habitualmente las aguas servidas por la ventana en el momento en que él pasaba. Un magistrado de la Suprema Corte de Justicia explicó que con la lectura de la sentencia se buscó destacar los esfuerzos que está haciendo el Poder Judicial para que la expedición de Justicia se haga con mayor agilidad y celeridad. “Este expediente es un caso paradigmático, porque si bien no es de los que registra mayor atraso, tampoco venía avanzando a la velocidad que queríamos. Pero finalmente se llegó a un fallo, y eso es algo que hay que celebrar”.
El juez actuante encontró culpable al denunciado y obligó a los nietos de sus tataranietos a indemnizar a los descendientes de la parte afectada con 8 reales. De todas maneras, los condenados tienen la posibilidad de apelar el fallo, por lo que la sentencia definitiva podría demorar algún tiempo más.
De a poco: “No sabemos bien qué forma tendrá el Ministerio de Justicia, pero todos los partidos nos pusimos de acuerdo en que debe tener problemas presupuestales”. Yamandú Orsi, administrador de problemas financieros.
