El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, habló ayer en un evento en el Club de Golf y dijo que la intención del gobierno es “apurar” los cambios, ya que el mundo de hoy en día “no espera”. Pero al mismo tiempo que defendió la decisión de poner el pie en el acelerador, también advirtió que esto puede generar “algún exceso de velocidad”. “Tenemos que controlar la velocidad de los cambios políticos, sociales y económicos, porque no hay que olvidar que esto es Uruguay, y acá tenemos nuestro propio ritmo. Si hiciéramos transformaciones rápidas y radicales, dejaríamos de ser Uruguay”.
El jerarca adelantó que el gobierno comenzará a colocar radares en todas las dependencias del gobierno central, con el objetivo de controlar que no haya un exceso de velocidad en materia de cambios. “En principio la idea no es multar, sino educar. Pero si vemos que quienes ejecutan las políticas públicas no aprenden, no vamos a tener más remedio que empezar a aplicar multas, porque en definitiva se trata de cuidar la salud de la identidad uruguaya”.
La estrategia: “Cuando nos pareció que el gobierno iba demasiado rápido, lanzamos todo el tema de la camioneta de Orsi para que la cosa se enlenteciera un poco”. Estratega experto en velocidades.
